Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron en Albuquerque, Nuevo México, al ciudadano cubano Reinier Rodríguez-Hernández, acusado de múltiples delitos de fraude y hurto, luego de que las autoridades del condado de Bernalillo rechazaran una orden federal de detención migratoria y lo pusieran en libertad. La operación se realizó posteriormente en la vía pública, tras un despliegue de equipos especializados.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevaron a cabo la detención en Albuquerque del ciudadano cubano Reinier Rodríguez-Hernández, quien enfrenta cargos de fraude con tarjetas de crédito y hurto, en el marco de una investigación criminal previa en la que también se le vinculó con robo de combustible.
Según información difundida por la propia agencia federal, Rodríguez-Hernández ingresó de manera irregular a Estados Unidos a través del sector de Del Rio, en Texas. Posteriormente, el 22 de mayo fue arrestado por oficiales de la Policía de Albuquerque junto a otro individuo identificado como Amaury Morán Martínez, durante una investigación relacionada con actividades delictivas en la zona.
Las autoridades locales del condado de Bernalillo decidieron no acatar una orden de detención migratoria emitida por ICE, lo que permitió la liberación del sospechoso tras su paso por el centro de detención del condado. Esta decisión se enmarca en políticas locales que limitan la cooperación con detenciones migratorias federales en determinados casos.
Ante la falta de colaboración, ICE desplegó un equipo especializado en la localización de fugitivos para rastrear al individuo. De acuerdo con la agencia, el operativo culminó con la ubicación de Rodríguez-Hernández en una zona residencial de Albuquerque, donde fue arrestado sin incidentes adicionales.
El caso ha reavivado el debate en torno a la cooperación entre autoridades locales y federales en materia migratoria, especialmente en jurisdicciones catalogadas como “santuario”, donde se restringe el cumplimiento de detainers emitidos por ICE.
Las autoridades federales sostienen que este tipo de acciones buscan garantizar que personas con cargos criminales pendientes no queden en libertad sin supervisión migratoria. Mientras tanto, el caso de Rodríguez-Hernández continúa bajo proceso, tanto en el ámbito penal como migratorio, a la espera de futuras decisiones judiciales.
Fuente: U.S. Immigration and Customs Enforcement