La periodista y comunicadora cubana Laritza Camacho ha abierto un debate sobre la forma en que se enfrenta públicamente a las imágenes y denuncias que muestran problemas sociales en Cuba. En una publicación difundida en redes sociales, Camacho cuestiona la idea de que mostrar determinadas fotografías pueda servir de argumento al “enemigo” y plantea una pregunta de fondo: ¿qué ocurre con los problemas cuando se intenta ocultar su representación, pero no se solucionan las causas que los generan?
Su reflexión menciona varios temas de interés que afecta a la población; desde hospitales destruidos hasta cementerios en ruinas.
Laritza Camacho pone el foco en el problema, no en la imagen. En su publicación, Laritza Camacho sostiene que la discusión no debería concentrarse en si una fotografía resulta conveniente o inconveniente para la imagen del país, sino en aquello que la fotografía está mostrando. La comunicadora parte de una afirmación contundente: “Si publicas una foto que pueda dar de qué hablar al ‘enemigo’, puedes ser juzgado”.
A partir de esa premisa, desarrolla una serie de preguntas sobre qué tipo de imágenes podrían considerarse problemáticas. “¿De un hospital destruído? ¿De un cementerio en ruinas? ¿De jóvenes perdidos por el consumo del químico?”, plantea. También incorpora escenas vinculadas con la precariedad económica cotidiana: “¿De gente buscando en la basura? ¿La foto del precio astronómico de una cebolla? ¿Los cajeros en desuso mientras se habla de bancarización y pagos digitales?”.
El eje de su argumento aparece cuando cuestiona quién debe ser considerado realmente “el enemigo”. Camacho pregunta si lo es quien realiza “un análisis crítico con libertad de opinión” desde una determinada posición ideológica, religiosa, cívica o humana, incluso cuando ese análisis pueda tener “mejores o peores intenciones”.
La autora desplaza entonces la discusión hacia la responsabilidad sobre los problemas denunciados. “¿No se parece más al enemigo quien genera el problema, no lo resuelve y aún así lo tapa como el dedo quisiera tapar al sol?”.
Su planteamiento es que ocultar una imagen no elimina aquello que representa. “No estará la foto, pero los jóvenes con el químico seguirán ahí”, afirma, extendiendo esa idea al resto de las situaciones mencionadas.
Camacho concluye con una exhortación directa: “No censuremos la foto y olvidemos al ‘enemigo’. Mejor miremos de frente el problema”. Para ella, la discusión debería trasladarse desde la censura o la publicación de las imágenes hacia la búsqueda de soluciones concretas.
La frase que resume toda la publicación funciona también como cierre y tesis: “Que el problema, señores míos, nunca ha sido la foto, ni el fotógrafo”.
En este sentido, el texto de Laritza Camacho no se limita a defender la publicación de fotografías. Utiliza la imagen como punto de partida para cuestionar una práctica más amplia: la posibilidad de que el debate público termine concentrándose en quién muestra una realidad incómoda, en lugar de discutir por qué esa realidad existe y qué medidas pueden adoptarse para transformarla.
Fuente: Laritza Camacho
Detienen en Guantánamo a dos hermanos por robo con violencia a una pareja de campesinos
Hace 7 horas
Asalto a mano armada en Guantánamo: ofrecen 5.000 dólares de recompensa por información
Hace 4 horas
Agentes de Inmigración detienen por error a un ciudadano estadounidense en Texas(Video)
Hace 4 horas
Hambre en Cuba: madre de ocho hijos denuncia que su familia pasa días sin comer (Video)
Hace 3 horas
Migrantes cubanos enfermos podrían ser enviados a África tras el rechazo de Cuba y México
Hace 1 día
Empresa Eléctrica de Las Tunas recibe distinción por su labor en 2025 pese a los apagones
Hace 1 día
Transporte público en Cuba se desploma un 90% y deja a millones sin opciones para viajar
Hace 2 días