Antonio Bacallao, padre de la adolescente cubana brutalmente asesinada en febrero dentro de una estación de policía en Camagüey, viajó desde Estados Unidos para asistir al juicio de Elesván Hidalgo, el hombre acusado del crimen.
Bacallao expresó su dolor y decepción respecto al proceso judicial, alegando que las autoridades permitieron la tragedia.
En declaraciones al periodista Mario Vallejo de la cadena Univision, Bacallao reveló que la menor buscó ayuda en la estación policial, pero en lugar de protegerla, los agentes permitieron el ingreso del acusado, quien le infligió múltiples heridas mortales.
Según dice, el juicio evidenció que el acusado era amigo de los policías que permitieron su ingreso a la estación. También se reveló que el sospechoso era informante del Ministerio del Interior (MININT) y facilitaba información sobre salidas ilegales, sin ser sancionado por ello.
El padre también denunció la negligencia en el tratamiento del cadáver de su hija, señalando que los policías auxiliaron al asesino mientras su hija fue dejada sin atención.
Bacallao no descarta llevar el caso ante organismos internacionales en búsqueda de justicia. Mientras tanto, la madre de la víctima, quien llegó recientemente a Estados Unidos, aún no ha ofrecido declaraciones públicas sobre el trágico suceso.
Leidy Bacallao, de tan solo 17 años, fue asesinada por su expareja dentro de una estación de policía en Camalote, Camagüey. El asesino, identificado como Elesván Hidalgo, tenía un extenso historial de antecedentes penales y se dedicaba a la producción agrícola.