Una nueva controversia sacude el panorama mediático y político en Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump exigiera públicamente a la cadena ABC que tome medidas contra el presentador Jimmy Kimmel, tras un comentario humorístico dirigido a la primera dama Melania Trump.
El conflicto se originó a raíz de un monólogo emitido en el programa “Jimmy Kimmel Live!”, en el que el comediante realizó una parodia inspirada en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Durante el sketch, Kimmel hizo una broma en la que describió a Melania Trump con un “brillo de viuda expectante”, lo que generó una fuerte reacción desde la Casa Blanca.
El mandatario calificó el comentario como una “incitación despreciable” y pidió que tanto ABC como su empresa matriz, Disney, despidan de inmediato al presentador. La declaración fue publicada en su red social Truth Social, donde Trump ha intensificado sus críticas hacia medios y figuras del entretenimiento.
Horas antes, la propia Melania Trump también se había pronunciado, cuestionando duramente el contenido del monólogo. En un mensaje difundido en redes sociales, afirmó que ese tipo de humor no es comedia, sino un reflejo de la polarización política que vive el país. Además, sugirió que figuras como Kimmel no deberían tener acceso a audiencias masivas para difundir mensajes que, en su opinión, fomentan el odio.
La polémica se produce en un contexto especialmente sensible, marcado por un reciente incidente de seguridad durante un evento vinculado a la Casa Blanca, en el que el presidente y su esposa fueron evacuados. Aunque no se ha establecido una relación directa entre ambos hechos, desde el entorno presidencial se ha insistido en que ciertos discursos públicos contribuyen a elevar la tensión política.
Hasta el momento, ni ABC ni el equipo de Kimmel han ofrecido declaraciones oficiales. Sin embargo, el caso reabre el debate sobre los límites del humor político y la libertad de expresión en Estados Unidos, especialmente cuando se trata de figuras públicas de alto perfil.
No es la primera vez que Kimmel se encuentra en el centro de una controversia por sus comentarios sobre Trump. En ocasiones anteriores, sus críticas han provocado reacciones desde sectores políticos y regulatorios, incluyendo presiones hacia la cadena para modificar o suspender su programa.
A pesar de ello, el presentador ha mantenido una línea editorial abiertamente crítica hacia el presidente, lo que le ha valido tanto respaldo público como cuestionamientos. La decisión que tome ABC podría tener implicaciones más amplias, no solo para el futuro del programa, sino también para la relación entre los medios de comunicación y el poder político en el país.
Fuente: CNN
Publican libro sobre Fidel Castro en medio de la crisis económica y energética en Cuba
Hace 11 horas
Guillermo Francella es homenajeado con el Premio Platino de Honor 2026 por su trayectoria
Hace 1 día
Cubanos varados en Tapachula denuncian abandono y falta de opciones para regularizarse
Hace 23 horas
Proyecto solidario entrega generadores eléctricos a familias vulnerables en Pinar del Río
Hace 1 día