Nueva humillación del pueblo cubano, el barrio de contenedores
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 15 de febrero de 2026
Cesareo Navas, productor y realizador de cine y televisión ya retirado, es conocido por su estilo satírico y mordaz, con un enfoque crítico hacia la política y la sociedad cubanas. En este caso se refiere a la gestión de vivienda en Cuba. Sus análisis combinan ironía, humor negro y denuncia social, buscando exponer lo que considera injusticias y contradicciones del poder.
"Están a millón con la ´resistencia creativa´. ¡Alabaooo... no tienen el perdón de Dios, pero si el visto bueno del Diablo!"
En una reciente publicación en Facebook, Cesáreo denuncia lo que él llama una de las “resistencias creativas” que, según él, refleja el desastre en la planificación de viviendas en Cuba. Navas observa que, en el centro del país, “están convirtiendo los contenedores metálicos en viviendas para, desde luego, ser asignadas a los ciudadanos de pie… -muy de a pie-.” La crítica se centra en que estas soluciones habitacionales improvisadas y precarias favorecen a quienes menos deberían cargar con la falta de infraestructura digna.
Con su característico decir, Cesáreo describe la situación con un humor sombrío: “El Diablo está eufórico pues, tendrá a su disposición... varias sucursales del Infierno y, lo mejor, ahorra el combustible y reduce la carga de trabajo en el purgatorio.”
Para Navas, la metáfora revela cómo los responsables de estas decisiones ignoran el sufrimiento real de la población, mientras el régimen se resguarda en soluciones mínimas y económicas.
El intelectual se pregunta si los líderes cubanos han experimentado alguna vez lo que significa vivir en estas condiciones: “Me pregunto: ¿Los señores del poder; el Presidente, Primer Ministro, el secretario de organización del partido etc., pernoctaron, vivieron, en unión familiar, aunque sea por un mes, en algún contenedor?”
Según él, la falta de empatía nace de la experiencia personal: desde 1959, “optaron por la más fácil: Se apropiaron, malversaron ‘revolucionariamente’ las grandes y bellas residencias para sus familias, amigos, compinches, queridas y queridos.”
Cesareo Navas alerta que la nueva política de vivienda podría marcar el inicio de lo que él denomina “El reparto de los contenedores”, en contraposición a los tradicionales repartos como Pastorita Núñez. Su tono es a la vez indignado y humorístico: “¡Jajajaja… Coño, resulta triste reírse!” Su crítica no solo denuncia la precariedad de las soluciones, sino también la desconexión del poder con la realidad cotidiana del cubano común.
Para Navas, la asignación de contenedores como viviendas no es solo un problema de infraestructura, sino un símbolo de inequidad y de decisiones políticas que han privilegiado a unos pocos por décadas, dejando a la mayoría “muy de a pie” frente a hornos metálicos en pleno calor tropical.