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Padre e hijo cumplen condenas de prisión tras proceso cuestionado por organizaciones de derechos humanos

Redacción de CubitaNOW ~ domingo 6 de septiembre de 2026

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Yamislán Pozo Águila (izquierda) y su padre, Serguey Pozo Tagle (Collage tomado de ADN Cuba)

Serguey Pozo Tagle de 47 años y su hijo Yamislán Pozo Águila de 27 cumplen condenas de seis y cinco años, respectivamente, en el campamento de trabajo El Yabú, en Santa Clara, después de ser procesados por el delito de “propaganda contra el orden constitucional”. El padre admitió haber difundido mensajes críticos al gobierno cubano y repartido octavillas, mientras el hijo sostiene que no participó en esas acciones y que terminó condenado por no denunciar a su propio padre. El caso ha sido cuestionado por organizaciones jurídicas y de derechos humanos.

El caso de Serguey Pozo Tagle y su hijo Yamislán Pozo Águila vuelve a poner bajo escrutinio el uso de la legislación penal cubana contra personas acusadas de expresar posiciones críticas al gobierno.

Según una investigación publicada por CubaNet y recogida por CiberCuba, ambos fueron detenidos el 13 de febrero de 2025 durante un operativo de la Seguridad del Estado. Serguey reconoció haber publicado durante aproximadamente un año contenidos críticos en Facebook y haber distribuido octavillas con mensajes que llamaban a los cubanos a luchar por su libertad.

Su hijo Yamislán negó haber participado en esas actividades. Sin embargo, ambos terminaron procesados por “propaganda contra el orden constitucional”. El padre recibió una condena de seis años y el hijo de cinco.

De acuerdo con el relato de Yamislán, su responsabilidad habría derivado de no denunciar las actividades de su padre ante las autoridades. La acusación es especialmente controvertida porque, según el abogado Alain Espinosa de Cubalex, la complicidad y el encubrimiento son figuras jurídicas diferentes.

El proceso se celebró el 15 de diciembre de 2025 ante la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Municipal Popular de Santa Clara. La Fiscalía había solicitado siete años para Serguey y seis para Yamislán. Las sentencias fueron emitidas el 29 de abril de 2026.

Ambos permanecieron 28 días incomunicados después de su arresto, según el testimonio recogido por CubaNet. Durante el allanamiento de la vivienda familiar fueron confiscados teléfonos, una computadora portátil y una impresora. Según el relato, los peritos descartaron que esos equipos hubieran sido utilizados para producir las octavillas.

Actualmente, padre e hijo cumplen sus condenas en el campamento El Yabú, en las afueras de Santa Clara.

El caso ha sido señalado por organizaciones de derechos humanos como un ejemplo de criminalización de la libertad de expresión y de la utilización de figuras penales contra familiares de personas consideradas opositoras por las autoridades cubanas.

Fuentes: CUBALEX - CUBANET


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