Aduana cubana decide quién paga en USD y quién en CUP por artículos similares
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 8 de enero de 2026
Llegar a Cuba con maletas se ha convertido en una experiencia llena de incertidumbre para muchos viajeros. No solo por el peso o el contenido del equipaje, sino por una pregunta que se repite en los aeropuertos: ¿por qué algunos pasajeros terminan pagando en dólares y otros en pesos cubanos por los mismos artículos?
La respuesta no es simple y depende de varios factores que no siempre se explican con claridad en el punto de control aduanero.
El primer elemento clave es el estatus migratorio del viajero. No recibe el mismo tratamiento un cubano residente en la Isla que un cubano que vive en el exterior o una persona que entra varias veces al año. Las normas vigentes establecen que la primera importación anual de los residentes en Cuba suele liquidarse en pesos cubanos, siempre que se mantenga dentro de los límites permitidos. En cambio, quienes residen fuera del país o ya usaron su “primera entrada” del año quedan bajo un esquema de valoración más estricta.
El segundo factor es el tipo de artículos que se transportan. Efectos personales como ropa, calzado, teléfono, laptop o tablet suelen estar dentro de los márgenes permitidos, siempre que no excedan los topes establecidos. Sin embargo, cuando aparecen electrodomésticos, equipos electrónicos adicionales o grandes cantidades de misceláneas, la Aduana aplica un listado interno de precios en dólares, sin importar cuánto costaron realmente en el país de origen.
Ahí comienza el mayor punto de fricción: aunque el valor se calcula en dólares, el pago tradicionalmente se exige en pesos cubanos, usando la tasa oficial fijada por el Estado, muy por debajo del valor real del dólar en la calle. Para el viajero, esto significa que puede terminar pagando sumas elevadas en CUP por artículos que llevaba como ayuda familiar o para uso doméstico.
Pero desde 2025 entró en vigor una modificación legal que cambió el panorama: en determinadas circunstancias, la Aduana puede exigir el pago directamente en moneda libremente convertible, incluidos dólares. Esta posibilidad depende del tipo de importación, del perfil del viajero y de cómo se interpreten las regulaciones en el momento del arribo. En la práctica, esto ha provocado que dos personas en el mismo vuelo reciban instrucciones distintas en la caja de pago.
A esta confusión se suma otro detalle poco conocido: el conteo de importaciones no se reinicia por viaje, sino por año calendario. Es decir, aunque alguien viaje en enero y luego en febrero, la segunda entrada ya se considera importación adicional, con reglas más duras y costos mayores.
El resultado es un sistema que muchos perciben como impredecible y desigual. La falta de información clara, la discrecionalidad en la aplicación de las normas y la constante modificación de resoluciones hacen que planificar un viaje con equipaje a Cuba sea casi un juego de azar.
Por eso, expertos en viajes y emigración recomiendan verificar las reglas justo antes de volar, separar correctamente los artículos permitidos y evitar cargar equipos que puedan disparar la valoración aduanera. En los aeropuertos cubanos, no siempre gana quien cumple la norma, sino quien logra entender cómo se está aplicando ese día.
Fuente: Directorio Noticias