Alberto Reyes llama a recuperar el pensamiento propio frente a la obediencia y la presión del poder
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 29 de agosto de 2026
El sacerdote cubano Alberto Reyes Pías reflexionó sobre las ideas del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer acerca de la relación entre el poder, la obediencia y la pérdida del pensamiento crítico. En una nueva publicación de su serie «He estado pensando», Reyes sostiene que una sociedad no puede enfrentar la injusticia únicamente con información, sino que necesita personas capaces de cuestionar las consignas, las autoridades y las ideas de su propio grupo.
Reyes Pías dedicó una nueva reflexión de su serie «He estado pensando» a las ideas del teólogo protestante alemán Dietrich Bonhoeffer, ejecutado por el régimen nazi en 1945, y las relacionó con la realidad política y social de Cuba.
Reyes parte de una pregunta que, según explica, preocupaba a Bonhoeffer después de observar cómo numerosos alemanes apoyaron a Adolf Hitler: no solamente cómo pudo existir tanto mal, sino cómo tantas personas consideradas buenas, educadas y capaces pudieron respaldarlo.
En su interpretación, Bonhoeffer establecía una diferencia entre la maldad y lo que denominaba «estupidez». No se trataría de una falta de inteligencia, sino de la renuncia a pensar de manera independiente.
Reyes explica que, cuando una persona entrega su capacidad de juicio a un líder, una ideología o un grupo, deja de formular preguntas fundamentales como si algo es verdadero, justo o correcto. De acuerdo con su reflexión, esa pérdida de autonomía puede facilitar que una persona termine defendiendo acciones injustas con absoluta convicción.
El clérigo traslada entonces esa idea a la experiencia cubana y menciona consignas políticas que, durante décadas, han formado parte de la movilización oficial, entre ellas «Patria o muerte» y «Socialismo o muerte».
También recuerda episodios de confrontación política y represión, como los actos de repudio y la actuación de las Brigadas de Respuesta Rápida. En ese contexto, sostiene que muchas personas pudieron actuar contra quienes pensaban diferente porque asumieron que estos eran enemigos.
Reyes considera que el problema no se resuelve únicamente proporcionando más información. A su juicio, es necesario recuperar la capacidad individual de discernimiento y asumir el costo que puede implicar apartarse de las posiciones defendidas por el grupo al que se pertenece.
En ese sentido, cita la idea atribuida a Bonhoeffer de que «la verdadera resistencia a la estupidez comienza recuperando la capacidad de pensar y de decir ‘no’ cuando nuestra conciencia nos dice que algo es injusto».
El sacerdote concluye su reflexión con una frase que resume el argumento central de su publicación: «La estupidez no se cura con información, se cura con coraje».
Fuente: Alberto Reyes