Alexis Valdés atribuye el éxito de Bad Bunny a un carisma innato que trasciende la música
Redacción de CubitaNOW ~ martes 10 de febrero de 2026
El actor, humorista, guionista y conductor cubano Alexis Valdés reflexionó públicamente sobre el fenómeno cultural que representa Bad Bunny, al que definió como un artista dotado de una combinación poco común de aura, talento y osadía. En su análisis, Valdés sostuvo que el éxito del cantante puertorriqueño no puede explicarse únicamente desde el marketing o la industria musical, sino desde cualidades personales que trascienden gustos y modas.
Según Valdés, existen individuos que nacen con una fuerza especial, una capacidad de seducción y comunicación que les permite hacer cosas grandes y conectar de manera profunda con millones de personas. Comparó ese rasgo con el de los campeones de los 100 metros planos, atletas que reúnen potencia, carisma y una energía demoledora que los distingue del resto. Para el artista cubano, Bad Bunny pertenece claramente a esa categoría excepcional.
El comentario subraya que esa condición innata no garantiza por sí sola un legado positivo. Valdés advirtió que el uso que cada figura pública hace de ese poder simbólico es lo que define si será recordada como alguien querido o como un monstruo. En ese punto, afirmó que Benito Martínez Ocasio eligió el “buen camino”.
En su opinión, el intérprete ha utilizado su influencia para generar alegría, orgullo, sentido de pertenencia y autoestima en su gente, especialmente dentro de la comunidad latina. Esa conexión emocional, añadió, explica por qué Bad Bunny ocupa hoy un lugar central en la cultura popular global, más allá de debates estéticos sobre su música.
Las declaraciones de Valdés se suman a un debate recurrente sobre el liderazgo cultural y la responsabilidad social de las grandes figuras del entretenimiento. En el caso de Bad Bunny, concluyó, su impacto va más allá de los escenarios y listas de éxitos: representa un fenómeno identitario que para muchos resulta inspirador y difícil de explicar desde la lógica tradicional del éxito. Para Valdés, esa singularidad explica su permanencia y la intensidad del vínculo emocional con audiencias diversas en todo el mundo actual contemporáneo.