Así están los precios en el Acuario Nacional de La Habana (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 17 de agosto de 2026
La influencer Camila Carballo señala una tendencia que golpea a la población: el costo de experiencias en recintos de ocio, especialmente las que implican interacción con fauna, se ha disparado a niveles que rozan lo irracional en un contexto de profundas carencias.
En Cuba, la combinación de restricciones presupuestarias, cortes de agua y electricidad, y escasez de medicinas ha dejado al pueblo lidiando con una inflación que erosiona cada peso. Ante este panorama, un gasto de 6000 pesos por una experiencia con delfines o focas—según precios divulgados por operadores autorizados dentro de recintos culturales—se percibe no solo como un lujo desmedido, sino como una barrera inequívoca para el acceso a la cultura y la educación ambiental.
Los costos de entrada y estacionamiento ya presentan una carga para familias con ingresos mínimos, pero la presión adicional de consumir dentro del recinto —comidas entre 450 y 1200 pesos por porción, y servicios de entretenimiento que incluyen juegos mecánicos y espectáculos— agrava la desigualdad. En un país donde la necesidad básica prioriza agua, electricidad y medicamentos, destinar una suma equivalente a varios días de combustible o a una semana de alimentación para una experiencia que promete “interacción con fauna” podría considerarse una decisión de alto costo-privilegio.

Organismos de regulación y operadores privados sostienen que estas actividades financiaron mejoras en infraestructura y programas educativos; sin embargo, la crítica pública apunta a la falta de transparencia en la distribución de ingresos y a la ausencia de alternativas más asequibles para el público general.
Mientras tanto, familias y estudiantes continúan evaluando si la “experiencia” justifica, en el corto plazo, un gasto que parece contradecir las necesidades más básicas.
Fuente: Camila Carballo