Ayuda humanitaria de EE.UU. llega en carretas de bueyes a comunidades aisladas del oriente cubano
Redacción de CubitaNOW ~ martes 23 de junio de 2026
Ocho meses después del paso devastador del huracán Melissa por el oriente de Cuba, la ayuda humanitaria financiada por Estados Unidos continúa llegando a algunas de las comunidades más afectadas del país. Sin embargo, la crisis de combustible que atraviesa la isla ha obligado a recurrir a métodos de transporte poco habituales: en varios casos, los suministros son trasladados en carretas tiradas por bueyes para alcanzar poblados de difícil acceso.
La situación fue documentada en un reportaje de la agencia AFP difundido por France24 desde Hongolosongo, una pequeña comunidad rural de la provincia de Santiago de Cuba, donde residen alrededor de 130 personas. El asentamiento, situado en las cercanías de El Cobre, forma parte de la red de localidades atendidas por Cáritas Cuba, organización encargada de distribuir parte de la asistencia internacional destinada a los damnificados.
La ayuda enviada incluye alimentos básicos, productos de higiene personal y materiales para el tratamiento del agua potable. Entre los insumos distribuidos figuran arroz, frijoles, aceite, conservas y tabletas de cloro, recursos especialmente valiosos en una zona donde persisten graves carencias de infraestructura meses después del desastre natural.
En muchas viviendas aún son visibles los daños provocados por el huracán. Numerosas familias continúan viviendo bajo techos deteriorados o sin haber podido completar las reparaciones necesarias, mientras que el acceso a servicios básicos sigue siendo limitado. Menos de la mitad de los hogares de Hongolosongo dispone de conexión eléctrica y solo una parte de la población cuenta con acceso regular al agua corriente.
Entre quienes han recibido asistencia se encuentra Teodardo Debardet, un vecino que perdió parte de su vivienda durante el paso del ciclón. El hombre, que se desplaza en una bicicleta adaptada tras sufrir la amputación de ambas piernas, expresó su agradecimiento por los suministros recibidos, que contribuyen a aliviar una situación especialmente compleja para las personas en condición de vulnerabilidad.
La distribución de la ayuda enfrenta importantes desafíos logísticos. Katia Simón, responsable de Cáritas en la zona de El Cobre, explicó que la escasez de combustible dificulta constantemente el traslado de los recursos hacia comunidades rurales alejadas. Cuando no es posible conseguir gasolina o diésel, los equipos recurren a medios tradicionales como las carretas de bueyes para completar la entrega.
A pesar de las dificultades, los beneficiarios valoran positivamente la asistencia. Muchos residentes consideran que cualquier apoyo resulta fundamental en medio de las limitaciones económicas y materiales que enfrentan desde el paso del huracán. Además de la entrega de alimentos y artículos esenciales, Cáritas desarrolla acciones complementarias como consultas médicas, servicios de peluquería y actividades recreativas dirigidas a niños.
La ayuda forma parte de un programa de asistencia financiado por Estados Unidos tras el impacto de Melissa en octubre de 2025. Inicialmente, Washington aprobó un paquete de emergencia de tres millones de dólares, posteriormente ampliado hasta alcanzar los nueve millones. Según datos difundidos por la organización, para mayo de 2026 ya se había ejecutado más del 80 % de esos fondos, beneficiando a miles de familias en varias provincias orientales.
La administración estadounidense decidió canalizar los recursos a través de organizaciones religiosas y entidades no gubernamentales independientes, evitando que los fondos fueran gestionados directamente por las instituciones estatales cubanas.
Paralelamente, en mayo de este año, Washington anunció una nueva propuesta de asistencia valorada en 100 millones de dólares, destinada principalmente a alimentos, medicinas y otros insumos esenciales. La iniciativa contempla que una parte significativa de los recursos sea administrada por la Iglesia Católica y organizaciones independientes con presencia en el país.
La oferta generó reacciones diversas dentro del gobierno cubano. Mientras algunas autoridades señalaron que la propuesta estaba siendo evaluada, otras cuestionaron públicamente la existencia o el alcance de la iniciativa. Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel ha reiterado que la eliminación de las sanciones económicas estadounidenses tendría un impacto más significativo sobre la economía nacional que los programas de ayuda puntual, aunque también reconoció la importancia de recibir suministros básicos en sectores críticos como la alimentación, la salud y el abastecimiento energético.
Mientras continúan los debates políticos sobre la asistencia internacional, en comunidades como Hongolosongo la prioridad sigue siendo la recuperación. Allí, los paquetes que llegan lentamente por caminos rurales representan mucho más que ayuda material: constituyen una de las pocas respuestas concretas para familias que aún intentan reconstruir sus vidas tras el paso del huracán.
Fuentes: CiberCuba y agencia AFP