Bruno Rodríguez niega que el régimen cobra por servicios de seguridad en Venezuela
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 11 de enero de 2026
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla reaccionó este domingo a un mensaje publicado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la red Truth Social, donde el mandatario acusó al gobierno de La Habana de haber recibido durante años petróleo y dinero de Venezuela a cambio de supuestos “servicios de seguridad” destinados a proteger a los líderes chavistas Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
En su respuesta, difundida a través de la red social X, Rodríguez Parrilla negó categóricamente esas afirmaciones. Aseguró que Cuba “no recibe ni ha recibido nunca compensación monetaria o material por los servicios de seguridad que haya prestado a ningún país” y marcó distancia con la política exterior estadounidense. “A diferencia de Estados Unidos, no somos un gobierno que se preste al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”, escribió el canciller.
Las declaraciones del ministro cubano buscan contrarrestar el impacto del mensaje de Trump, quien afirmó además que “la mayoría de esos cubanos están muertos” tras el reciente ataque estadounidense en Caracas y advirtió que no habrá más petróleo ni recursos financieros para Cuba. Para La Habana, estas palabras forman parte de una campaña de presión política y mediática en un momento especialmente delicado para la región.
Rodríguez Parrilla defendió el derecho de Cuba a mantener relaciones comerciales con otros países “sin interferencia ni subordinación a medidas coercitivas unilaterales”, y sostuvo que “el derecho y la justicia están del lado de Cuba”. También acusó a Washington de comportarse como un “hegemón criminal y descontrolado” que, según dijo, pone en riesgo la paz regional y global.
El cruce de declaraciones ocurre en un contexto de fuerte tensión tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Maduro en Caracas. Fuentes diplomáticas indican que Estados Unidos mantiene a Cuba bajo estrecha observación por su presunta implicación en las estructuras de seguridad venezolanas y no descarta nuevas sanciones.
En La Habana, el gobierno de Miguel Díaz-Canel intenta proyectar una imagen de firmeza y resistencia, pero la pérdida de su principal aliado político y económico abre un escenario de vulnerabilidad inédita. La respuesta del canciller, aunque desafiante, refleja el esfuerzo del régimen cubano por contener el impacto político de las acusaciones de Trump y reafirmar su narrativa oficial.