'Cambiar de mentalidad no basta' - economista Pedro Monreal
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 25 de enero de 2026
El llamado del Partido Comunista de Cuba a un “cambio de mentalidad” no es algo nuevo. Como explica el economista cubano Pedro Monreal, esta es una cantinela recurrente que el partido ha repetido durante décadas. No se trata de cuestionar el monopolio político del PCC ni la centralización económica que caracteriza al sistema, sino de intentar ajustar comportamientos individuales y colectivos dentro de un marco social rígido. Tradicionalmente, el partido ha enfocado su discurso en cambiar “el estilo de trabajo” o en combatir “la mentalidad importadora”, pero estas exhortaciones han resultado infructuosas, porque no abordan la estructura ni las normas que sostienen la sociedad.
Para Monreal, cuando el PCC pide un cambio de mentalidad, no se refiere a ideas fundamentales del sistema, sino a lo que los individuos y colectivos deben hacer, y a las consecuencias sociales de no hacerlo. Las normas sociales, explica, son complejas: son ideas compartidas que generan aceptación cuando se cumplen y rechazo cuando se incumplen. Cambiarlas implica intervenir en un terreno inestable, donde la aceptación social se construye lentamente y cualquier intento de modificación puede generar tensiones profundas.
El economista destaca que la jerarquía superior del PCC busca que niveles subordinados de gobierno y partido adopten una mentalidad descentralizada, pese a operar en un esquema político y económico esencialmente centralizado. La premisa de que la prosperidad municipal garantizaría el bienestar de la provincia y del país ignora la naturaleza compleja de la sociedad. Como enfatiza Monreal, un sistema social no es simplemente la suma de sus partes: depende de la interacción de múltiples actores, normas y expectativas que no se alteran automáticamente por cambios superficiales.
Monreal subraya además que las tensiones generadas por el intento de cambiar la mentalidad no se limitarían al interior de las estructuras del partido, sino que alcanzarían al conjunto de la sociedad. La ciudadanía, señala, necesita claridad sobre qué recompensas o beneficios obtendría por aceptar nuevas reglas. Sin esa garantía, cualquier exhortación a cambiar comportamientos corre el riesgo de ser vacía, percibida como una imposición más que como un verdadero incentivo para la transformación.
La advertencia de Pedro Monreal es clara: pedir un cambio de mentalidad sin modificar las normas sociales ni ofrecer certezas sobre sus consecuencias es un ejercicio retórico. La historia cubana demuestra que la resistencia al cambio no proviene de la falta de voluntad de los individuos, sino de la imposibilidad de alterar las estructuras colectivas que definen lo aceptable y lo que se espera de cada ciudadano.
Fuente: Alberto Arego, con declaraciones de Pedro Monreal