Canadienses varados en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 11 de febrero de 2026
La crisis energética que sacude a Cuba ha dejado a miles de turistas canadienses atrapados en medio de cancelaciones, apagones y creciente incertidumbre. Lo que comenzó como unas vacaciones de sol en Varadero terminó convirtiéndose en una experiencia marcada por el nerviosismo y la desinformación.
Aerolíneas como WestJet, Air Canada y Air Transat suspendieron sus operaciones hacia la isla tras advertencias oficiales sobre la posible falta de combustible de aviación a partir del 10 de febrero. Las compañías activaron planes de contingencia para repatriar a sus pasajeros: enviaron aeronaves sin viajeros a bordo e incluso recurrieron a aviones cisterna para asegurar el abastecimiento necesario y poder despegar desde aeropuertos cubanos.
Según medios canadienses, alrededor de 10.000 ciudadanos podrían verse afectados. Air Canada estimó unos 3.000 clientes en territorio cubano, mientras que Air Transat calculó más de 6.500 pendientes de regresar.
En los aeropuertos, la situación se tornó caótica. Brittney Culmone relató que el proceso de registro se interrumpía constantemente por cortes eléctricos. “La luz se iba cada diez minutos y los sistemas se reiniciaban”, explicó. En los hoteles tampoco hubo calma: Ashley Cardinal, de Calgary, contó que fue trasladada tras el cierre inesperado de su alojamiento y que obtenía más información en redes sociales que por canales oficiales.
Desde Varadero, cinco mujeres procedentes de Edmonton describieron un ambiente de “presión extrema”. WestJet les notificó que serían separadas en distintas rutas, algunas con escalas obligadas y estancias adicionales en Montreal. “Si cancelan el vuelo, ¿dónde dormiremos? Los gastos siguen creciendo”, expresó Aysanur Yener.
Más allá del desconcierto de los visitantes, la crisis revela un impacto mayor sobre los residentes. Empleados hoteleros confesaron llevar semanas sin electricidad en sus hogares y temer por sus empleos. Antes de partir, Cardinal donó el dinero local que le quedaba. “Necesitan el trabajo para sobrevivir”, afirmó, reflejando la angustia de una isla golpeada por la escasez y la incertidumbre.