Científicos desarrollan una IA que ayuda a predecir la supervivencia de pacientes con cáncer
Redacción de CubitaNOW ~ martes 20 de octubre de 2026
Una fotografía del rostro podría aportar información sobre el envejecimiento biológico y ayudar a estimar el riesgo de mortalidad en pacientes con cáncer. Investigadores de Estados Unidos han desarrollado herramientas de inteligencia artificial capaces de identificar patrones faciales relacionados con la edad aparente y la evolución de la enfermedad.
La tecnología, denominada FAHR-Face, fue desarrollada por un equipo de Mass General Brigham y se entrenó con más de 40 millones de imágenes faciales. A partir de este sistema, los científicos crearon dos herramientas: FAHR-FaceAge, que estima la edad biológica aparente, y FAHR-FaceSurvival, diseñada para calcular el riesgo de mortalidad en pacientes oncológicos.
La edad biológica intenta reflejar el estado de envejecimiento del organismo, que no siempre coincide con los años cumplidos. Una persona puede aparentar más edad que otra de su misma generación debido a distintos factores relacionados con su salud y su entorno.
Según los resultados de la investigación, publicados en la revista científica The Lancet Digital Health, las diferencias entre la edad cronológica y la edad estimada mediante el rostro podrían contener información útil para evaluar el pronóstico de determinados pacientes.
Los investigadores analizaron datos de decenas de miles de pacientes con cáncer tratados con radioterapia. En uno de los hallazgos, quienes aparentaban al menos cinco años más que su edad real presentaban un riesgo de muerte un 21 % superior al del grupo de comparación.
El segundo sistema también identificó diferencias entre los grupos clasificados según su riesgo. Los pacientes situados en la categoría de mayor riesgo calculado registraron una mortalidad superior al triple de la observada entre aquellos con menor riesgo.
Los modelos analizaron características visuales del rostro para detectar señales que podrían pasar inadvertidas en una evaluación convencional. El objetivo es explorar si estas herramientas pueden complementar la información que los médicos utilizan para valorar la situación clínica y adaptar los tratamientos.
No obstante, los resultados reflejan asociaciones estadísticas y no demuestran que aparentar más edad provoque una evolución más desfavorable del cáncer.
Los investigadores consideran que este tipo de análisis podría contribuir en el futuro a personalizar los tratamientos y mejorar el seguimiento de los pacientes. Sin embargo, la tecnología todavía necesita validaciones adicionales antes de incorporarse de manera generalizada a la práctica médica.
La apariencia facial puede verse afectada por numerosos factores, y una fotografía no permite conocer por sí sola el estado completo de salud de una persona ni determinar cuánto tiempo vivirá.
Por ello, los especialistas deberán comprobar si los algoritmos ofrecen información adicional a la obtenida mediante las pruebas clínicas habituales y evaluar posibles sesgos en sus predicciones.
El avance abre una nueva vía de investigación sobre el uso de la inteligencia artificial en medicina, pero no significa que una imagen pueda sustituir los análisis, las exploraciones o la valoración de los profesionales sanitarios.
Fuente: ABC