Corte eléctrico provoca crisis de agua en barrios de La Habana
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 26 de abril de 2026
Una nueva afectación en los servicios esenciales vuelve a golpear a los habaneros. Esta vez, una interrupción eléctrica registrada en la noche del 25 de abril provocó una avería en el sistema de bombeo del impulsor de Palatino, dejando sin suministro de agua a residentes del reparto Víbora, en el municipio Diez de Octubre, y afectando también zonas del municipio Plaza.
Según una nota oficial emitida por la Empresa Aguas de La Habana este 26 de abril, el corte eléctrico dañó el sistema interno del impulsor, inhabilitando una de sus unidades de bombeo. Como consecuencia directa, el servicio de abasto quedó interrumpido en áreas que dependen de esa instalación, consideradas además puntos críticos dentro de la red hidráulica de la capital.
La entidad estatal aseguró que el servicio será restablecido el 27 de abril en su horario habitual, aunque no ofreció detalles técnicos sobre el alcance de la avería ni las garantías de estabilidad futura del sistema.
Más allá del anuncio puntual, el incidente refleja una problemática recurrente en Cuba: la fragilidad de su infraestructura básica, altamente dependiente de un sistema eléctrico inestable. En este caso, un simple apagón bastó para provocar una cadena de fallos que dejó sin agua a miles de personas durante horas, en medio de condiciones ya marcadas por la escasez y el deterioro.
Vecinos de las zonas afectadas han denunciado en múltiples ocasiones la irregularidad en el suministro de agua, que en algunos casos llega con baja presión o en ciclos cada vez más prolongados. A ello se suman las constantes interrupciones eléctricas que agravan el panorama, impactando no solo el acceso al agua, sino también la conservación de alimentos, el descanso y la vida cotidiana.
Aunque las autoridades suelen atribuir estos problemas a “averías” o situaciones puntuales, lo cierto es que la repetición de estos eventos apunta a fallos estructurales más profundos. La falta de mantenimiento, la obsolescencia tecnológica y la limitada capacidad de inversión parecen estar detrás de un sistema que funciona al límite y responde con colapsos frecuentes ante cualquier contingencia.
El llamado oficial a la “comprensión” de la población se ha vuelto una constante en este tipo de comunicados, pero cada vez resulta más difícil de sostener ante una ciudadanía que enfrenta a diario las consecuencias de servicios deficientes.
Fuente: Empresa Aguas de La Habana