Cuba cerró 2025 con un saldo migratorio negativo de 25,6 por cada mil habitantes
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 23 de octubre de 2026
Cuba cerró 2025 con un saldo migratorio total de -25,6 por cada mil habitantes, un indicador que refleja la magnitud de los movimientos migratorios en el país y se suma a otros factores que están transformando la estructura demográfica de la isla, como la baja natalidad y el envejecimiento de la población.
Según datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), La Habana registró la tasa más negativa, con -33,6 por cada mil habitantes. Le siguieron Matanzas, con -28,8, y Cienfuegos, con -28,0.
En el extremo opuesto, Holguín presentó la tasa menos negativa, con -19,8, seguida de Las Tunas, con -20,5. Aunque estas provincias mostraron valores inferiores a los de los territorios con mayores tasas negativas, las cifras también reflejan un saldo migratorio desfavorable.
Los datos evidencian que la dinámica migratoria afecta a todas estas provincias, aunque con diferencias en la intensidad del fenómeno. La capital encabeza la lista, mientras que territorios del oriente cubano aparecen entre los que registraron tasas menos negativas.
El saldo migratorio es la diferencia entre el número de personas que llegan a un territorio y las que lo abandonan, en relación con su población media durante un período determinado. Cuando el resultado es negativo, significa que las salidas superan a las entradas.
Este indicador puede calcularse para los movimientos entre municipios de una misma provincia, entre distintas provincias o para el conjunto de los desplazamientos considerados en las estadísticas nacionales.
La ONEI señaló que el saldo migratorio, junto con la reducción de los nacimientos y el envejecimiento poblacional, constituye uno de los elementos fundamentales para comprender la evolución demográfica cubana y planificar políticas públicas.
La salida de habitantes tiene consecuencias en la disponibilidad de trabajadores, la composición por edades y la distribución territorial de la población. En un país que enfrenta una contracción demográfica, estos cambios plantean desafíos adicionales para la economía y los servicios sociales.
La emigración cubana se ha convertido en uno de los fenómenos centrales de la realidad nacional, mientras numerosas familias buscan oportunidades fuera de la isla. Las cifras provinciales permiten observar cómo se distribuye territorialmente el saldo migratorio, aunque por sí solas no explican las causas individuales de cada salida.