Cuba enfrenta apagones masivos por déficit eléctrico cercano a los 2.000 MW
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 26 de marzo de 2026
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) pronosticó para este 26 de marzo un déficit energético de 1.985 MW en horario pico, lo que provocará apagones generalizados en gran parte del país, agravados por fallas en centrales termoeléctricas y la escasez total de combustible que mantiene fuera de servicio más de 1.000 MW de generación distribuida.
La crisis eléctrica en Cuba continúa profundizándose y este jueves 26 de marzo alcanza uno de sus puntos más críticos, con un déficit de generación cercano a los 2.000 MW durante el horario de mayor demanda. Según el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE), esta situación implica que aproximadamente dos tercios del territorio nacional sufrirán apagones simultáneos, en un contexto marcado por el deterioro sostenido del sistema energético.
El panorama se agrava tras una jornada previa en la que la afectación máxima alcanzó los 1.885 MW, evidenciando una tendencia al empeoramiento. Entre las principales causas señaladas por las autoridades se encuentran averías en múltiples unidades de centrales termoeléctricas clave, así como otras fuera de servicio por mantenimiento programado. A esto se suman limitaciones en la generación térmica que dejan fuera de operación cientos de megavatios adicionales.
Uno de los factores más críticos es la escasez total de combustible, que ha paralizado más de 1.000 MW de generación distribuida, reduciendo aún más la capacidad de respuesta del sistema eléctrico nacional. Esta combinación de fallas estructurales y falta de recursos ha generado un escenario de alta vulnerabilidad, con riesgos latentes de colapso total.
La reacción de la población no se ha hecho esperar. En redes sociales y espacios digitales, numerosos ciudadanos expresan preocupación ante la posibilidad de una desconexión general del sistema. Algunos advierten que la diferencia entre la generación disponible y la demanda real es insostenible, mientras otros describen la situación como un “conteo regresivo” hacia una crisis mayor.
Los testimonios reflejan el impacto directo en la vida cotidiana. En varias localidades se reportan cortes prolongados que superan las 15 horas, e incluso casos extremos de más de 40 horas sin electricidad ni acceso al agua. La imposibilidad de bombear agua, conservar alimentos o cocinar en horarios básicos ha deteriorado las condiciones de vida de manera significativa, afectando especialmente a personas vulnerables.
A esto se suma el malestar por la percepción de desigualdad en la distribución de los apagones. Algunos ciudadanos denuncian que determinados circuitos son afectados de forma reiterada, incluso en horarios sensibles como la noche o la madrugada. En medio de la frustración, también emergen críticas al manejo de la crisis y cuestionamientos sobre la capacidad del sistema para recuperar la estabilidad en el corto plazo.
Fuentes: UNE - Empresa Eléctrica