Cubana denuncia que no aceptan billetes de 1, 3, 5 y 10 pesos en puntos de venta de Cuba (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 13 de agosto de 2026
La negativa de algunos establecimientos a recibir billetes de baja denominación ha reavivado el debate sobre el uso del efectivo y las dificultades que enfrentan ciudadanos, trabajadores por cuenta propia y Mipymes.
La aceptación de billetes de baja denominación en determinados puntos de venta vuelve a generar cuestionamientos entre consumidores y pequeños actores económicos. La situación se presenta cuando personas intentan realizar compras con billetes de 1, 3, 5 o 10 pesos y reciben como respuesta que esas denominaciones no son admitidas.
El reclamo se centra en una cuestión básica: si los billetes conservan su vigencia como medio de pago y se encuentran en condiciones adecuadas, ¿qué razones permiten a un establecimiento rechazarlos?
El manejo del efectivo puede representar dificultades operativas para los comercios, especialmente cuando deben clasificar, custodiar y trasladar grandes cantidades de dinero. Sin embargo, esas circunstancias también contrastan con la realidad de quienes disponen únicamente de denominaciones pequeñas para adquirir productos o servicios.
El inconveniente alcanza igualmente a trabajadores por cuenta propia y a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). Estos actores pueden encontrarse con obstáculos al momento de utilizar efectivo de baja denominación para comprar mercancías o insumos necesarios para sus actividades.
La controversia, por tanto, no se limita a la disponibilidad de dinero en efectivo, sino que involucra la relación entre las prácticas comerciales, los derechos de los consumidores y las condiciones en que circulan las distintas denominaciones monetarias.
El tema ha sido señalado por ARC, que puso el foco en las dificultades que esta práctica puede ocasionar a quienes dependen del efectivo para sus operaciones cotidianas.
Mientras persisten las restricciones en determinados establecimientos, aumenta la necesidad de aclarar las normas aplicables y establecer criterios uniformes que eviten confusiones tanto para los comercios como para la población.
Fuente: ARC.