Cubano inventa fogón para subsistir ante la escasez (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 9 de febrero de 2026
En Cuba, la creatividad y la necesidad van de la mano. Un villaclareño de Caibarién ha desarrollado un ingenioso fogón de hierro que permite cocinar tanto con leña como con carbón, adaptando parrillas para café, arroz y hasta para asados. La parrilla ajustable facilita distintos tipos de cocción, ofreciendo una solución práctica ante la escasez de recursos.
Este invento refleja la realidad de millones de cubanos que, desde hace más de seis décadas, han debido “reinventarse” para subsistir. La escasez crónica de productos básicos, la falta de acceso a equipos y la necesidad de estirar al máximo los recursos disponibles han convertido la inventiva en una estrategia cotidiana. Cada fogón casero, cada solución improvisada, es un ejemplo de resistencia y supervivencia frente a la adversidad.
Vecinos de Caibarién destacaron que este tipo de inventos permiten que las familias puedan alimentarse a diario, aunque lamentan que la necesidad obligue a los ciudadanos a gastar tiempo, esfuerzo y creatividad simplemente para cubrir necesidades básicas. “Resuelve, pero qué pena que el cubano tenga que desgastarse tanto para comer”, comentó un residente local.
La historia del fogón de hierro también pone en evidencia cómo la vida cotidiana en Cuba obliga a que la innovación surja no de laboratorios o fábricas, sino de los propios hogares. La población ha aprendido a transformar materiales sencillos en herramientas de uso diario, desde fogones y cocinas improvisadas hasta dispositivos para almacenar agua o preparar alimentos de manera más eficiente.
Aunque la solución es ingeniosa, la experiencia deja un mensaje más amplio: durante más de 60 años, los cubanos han enfrentado penurias que los han obligado a ser creativos por necesidad, desarrollando habilidades y soluciones únicas para sobrevivir. La creatividad se ha convertido en una forma de resistencia silenciosa, un testimonio del ingenio del pueblo frente a la adversidad económica y social, este fogón no solo alimenta, también simboliza la resiliencia y el ingenio diario de los cubanos, obligados a inventar para sobrevivir.