Denuncian que Cuba compró autos de lujo en EEUU pese a crisis eléctrica, alimentaria y el “bloqueo”
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 11 de febrero de 2026
Una contundente denuncia difundida en redes por el periodista Daniel Benítez ha reavivado el debate sobre el uso de divisas en Cuba y las prioridades del Gobierno en medio de una profunda crisis económica y energética. El mensaje denuncia que, desde 2023, el régimen habría adquirido más de 80 vehículos de lujo en Estados Unidos, entre ellos Land Rover, Jaguar, Mercedes‑Benz y Lexus, por más de tres millones de dólares, pese a que las autoridades atribuyen las carencias de electricidad, alimentos y medicinas al llamado “bloqueo” estadounidense.
Según el texto difundido en Facebook, una sola empresa autorizada federalmente para comerciar con el régimen cubano habría movilizado más de 127 millones de dólares en transacciones relacionadas con vehículos y componentes automotrices desde 2023 hasta la fecha. Estas cifras, difundidas por sectores opositores y críticos de la política oficial, contrastan fuertemente con la narrativa del Gobierno sobre las limitaciones impuestas por el embargo.
Los datos independientes sobre importaciones de vehículos desde Estados Unidos respaldan en parte la existencia de un comercio creciente de automóviles hacia la isla: entre 2022 y mediados de 2025 las exportaciones estadounidenses a Cuba en vehículos y partes superan los 128 millones de dólares, según registros del Consejo Económico y Comercial EE. UU.‑Cuba, lo que evidencia un volumen notable de negocios en ese sector pese a las restricciones históricas entre ambos países.
La denuncia ha captado la atención de congresistas cubanoamericanos del sur de Florida, quienes han enviado una carta a la administración del presidente Donald Trump solicitando que se cierren las “válvulas” de negocios con el régimen cubano y se revisen las licencias que permiten estas transacciones. La intención, según sus firmantes, es cortar el flujo de recursos que —a su juicio— beneficia a la cúpula política mientras la mayoría de la población enfrenta limitaciones severas para acceder a bienes básicos.
Críticos de la gestión gubernamental plantean que la compra de vehículos de lujo —y su presencia visible en zonas urbanas o en ciertos sectores turísticos— profundiza la percepción de desigualdad y contradice la justificación oficial del embargo como causa principal de las penurias cotidianas de los cubanos comunes.
El debate sigue abierto, con sectores que defienden que las importaciones son legales bajo licencias específicas y otros que cuestionan el gasto de recursos en bienes de alto costo en un país con serias carencias de energía, transporte y alimentación.

Fuente: Daniel Benitez, Periodista