Desesperación en Santiago de Cuba por la desaparición de un niño de 12 años
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 19 de abril de 2026
La desaparición de un niño de 12 años en Santiago de Cuba ha activado una intensa movilización familiar y ciudadana, en medio de cuestionamientos por la ausencia de sistemas oficiales de alerta temprana.
La desaparición de Raimiel Salazar Cobas, un menor de 12 años, ha generado preocupación en Santiago de Cuba, donde familiares y vecinos mantienen una búsqueda activa tras su salida del hogar el pasado 17 de abril. El hecho, ocurrido en el distrito José Martí, vuelve a poner en evidencia las limitaciones de los mecanismos institucionales para responder con rapidez ante estos casos.
Según relató su madre, el niño salió de la vivienda en horas de la tarde sin previo aviso, mientras ella se encontraba fuera por motivos de salud y otro familiar permanecía dentro del inmueble. Desde entonces, no se ha logrado confirmar su paradero, aunque se presume que pudo haberse dirigido inicialmente a la casa de su padre, como había hecho en ocasiones anteriores.
La denuncia formal fue presentada ante la Policía Nacional Revolucionaria un día después de la desaparición, lo que dio inicio a un proceso investigativo. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido información oficial sobre avances en la búsqueda, lo que ha incrementado la incertidumbre entre allegados.
Ante este panorama, las redes sociales se han convertido en el principal canal de difusión. Familiares han compartido datos físicos del menor y solicitado colaboración ciudadana, una práctica que se repite en un país donde no existe un sistema de alerta inmediata similar a mecanismos internacionales.
Casos recientes refuerzan esta dinámica. Días atrás, otro menor fue localizado en menos de 24 horas gracias a la presión en plataformas digitales, mientras que episodios anteriores evidencian que la visibilidad pública puede ser determinante.
La reiteración de desapariciones en la región ha encendido las alarmas sobre la necesidad de protocolos más efectivos. Especialistas y activistas coinciden en que la respuesta institucional resulta insuficiente, obligando a las familias a depender casi exclusivamente de la solidaridad colectiva para enfrentar situaciones de alto riesgo.
Fuente: periodista Cuscó Tarradell