EE.UU. confirma conversaciones con Cuba y acusa al régimen de rechazar reformas
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 7 de octubre de 2026
El Gobierno de Estados Unidos confirmó que mantiene conversaciones con las autoridades cubanas y aseguró que La Habana se ha negado hasta ahora a aceptar propuestas que, según Washington, podrían beneficiar a la población de la isla.
La declaración fue ofrecida por la Oficina de Prensa del Departamento de Estado a Martí Noticias, en medio de versiones contradictorias sobre el estado de los contactos entre ambos gobiernos.
“En realidad, las conversaciones están en curso”, afirmó el Departamento de Estado, que acusó al régimen cubano de rechazar medidas que podrían ayudar al pueblo cubano porque, en última instancia, representarían una amenaza para su control político.
La posición estadounidense contradice las declaraciones de Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de Cuba en Washington, quien afirmó recientemente que La Habana y Washington mantienen canales de comunicación, pero negó que existan negociaciones formales. Según la diplomática cubana, los contactos han incluido reuniones, llamadas telefónicas y mensajes a través de WhatsApp.
El Departamento de Estado calificó esa versión como “propaganda” y sostuvo que las conversaciones continúan. Sin embargo, Washington no ofreció detalles sobre quiénes participan directamente en ellas, cuáles son las propuestas discutidas ni qué medidas concretas habría rechazado el Gobierno cubano.
Los contactos se producen después de que el presidente Donald Trump afirmara ante Naciones Unidas que el secretario de Estado Marco Rubio estaba involucrado en negociaciones con La Habana y expresara su expectativa de que ambos países pudieran alcanzar un acuerdo.
Washington también señaló que la administración Trump mantiene abiertas diferentes opciones dentro de su política hacia Cuba y que continuará utilizando las herramientas disponibles para impulsar cambios.
Entre sus objetivos, el Departamento de Estado mencionó reformas económicas y políticas más profundas, así como condiciones que permitan una mayor participación del sector privado en la economía cubana.
La posición estadounidense contrasta con la postura de La Habana, que ha rechazado negociar cambios en su sistema político. La encargada de negocios cubana en Washington ha señalado que cualquier modificación de ese tipo constituye una “línea roja” para el Gobierno de la isla.
El principal punto de discrepancia, por tanto, parece estar en el alcance de las reformas que Washington pretende promover y la disposición de La Habana a discutir cambios que puedan afectar su estructura política.