EE.UU. deportó a Guinea Ecuatorial a tres cubanos que se negaron a ir a Liberia
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 21 de agosto de 2026
Tres ciudadanos cubanos que Estados Unidos intentó deportar a Liberia se negaron a desembarcar del avión y terminaron trasladados contra su voluntad a Guinea Ecuatorial, donde permanecen detenidos junto a otros migrantes enviados previamente por la administración de Donald Trump.
El caso forma parte de una creciente utilización de terceros países africanos para recibir a personas que Estados Unidos no puede deportar directamente a sus naciones de origen debido a restricciones legales o decisiones judiciales relacionadas con posibles riesgos de tortura u otros abusos.
Según N+ Univision, los tres cubanos viajaban en un grupo de deportados que debía llegar a Liberia, pero se negaron a abandonar el avión cuando este aterrizó en Monrovia. Junto a ellos también se encontraban un ciudadano brasileño y una mujer de Camerún que rechazaron desembarcar.
El vuelo había partido de Luisiana, hizo escala en Dakar, Senegal, y llegó a Monrovia el jueves. Mientras las autoridades liberianas habían anunciado que recibirían a un primer grupo de 20 deportados, solamente 15 personas habrían descendido de la aeronave.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con el incidente, a los cinco migrantes que permanecieron dentro del avión se les comunicó inicialmente que serían trasladados nuevamente a Estados Unidos. Sin embargo, la aeronave terminó volando hacia Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, donde los cinco fueron obligados a desembarcar.
Los cubanos y los otros dos migrantes se encuentran ahora detenidos en un antiguo hotel de Malabo, junto a otros deportados enviados anteriormente por Washington bajo acuerdos similares.
En total, unas 40 personas permanecen actualmente en ese lugar, según testimonios citados en las informaciones sobre el caso. Las condiciones del centro han generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos humanos, que han denunciado deficiencias en la atención médica, afectaciones psicológicas y dificultades para acceder a asistencia legal.
Los acuerdos mediante los cuales Estados Unidos envía deportados a terceros países africanos han sido cuestionados por organizaciones de derechos humanos, especialmente debido a la situación jurídica de personas que no pueden ser enviadas directamente a sus países de origen.
El Gobierno estadounidense defiende estas expulsiones como parte de su estrategia para combatir la inmigración irregular. El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que los migrantes fueron enviados a un “tercer país seguro”, mientras el Departamento de Estado reiteró su compromiso de endurecer las medidas contra la inmigración ilegal.