El Estrecho de Ormuz: eje decisivo, impacto directo, en el mercado energético mundial
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 6 de abril de 2026
La creciente confrontación entre Irán y Estados Unidos sitúa al Estrecho de Ormuz como un punto crítico que podría alterar el suministro mundial de petróleo y redefinir el equilibrio energético internacional.
El Estrecho de Ormuz se ha consolidado en abril de 2026 como uno de los principales focos de tensión geopolítica a nivel global, en medio del aumento de las fricciones entre Irán y Estados Unidos. Este corredor marítimo, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, es clave para el abastecimiento energético de Asia, Europa y otras regiones, lo que amplifica el impacto de cualquier conflicto en la zona.
En los últimos días, el precio del crudo Brent ha experimentado un fuerte incremento, pasando de 67 a más de 126 dólares por barril, mientras que la gasolina en Estados Unidos ha alcanzado los 4,10 dólares por galón, niveles no vistos desde 2022. Este aumento responde a la incertidumbre sobre la seguridad del tránsito marítimo en la región y a la posibilidad de interrupciones en el flujo energético global.
Las tensiones se han intensificado tras el rechazo de Teherán a una propuesta de negociación impulsada por Washington, que incluía un plan de 15 puntos transmitido mediante mediadores internacionales. El gobierno iraní calificó la iniciativa como inviable y presentó una contrapropuesta que incluye el reconocimiento de su autoridad sobre el estrecho, un punto especialmente sensible para la comunidad internacional.
En este contexto, se plantean tres escenarios principales. El primero contempla un acuerdo diplomático de última hora, con negociaciones en curso entre representantes estadounidenses e iraníes, incluyendo contactos indirectos con figuras cercanas al expresidente Donald Trump. Un eventual pacto podría estabilizar los mercados en el corto plazo, aunque no resolvería cuestiones estructurales como el programa nuclear iraní o las restricciones al tránsito de buques.
El segundo escenario es una escalada militar. Declaraciones recientes de Trump apuntan a posibles ataques contra infraestructura iraní, lo que podría desencadenar represalias contra instalaciones energéticas en países del Golfo como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Analistas advierten que, en ese caso, el precio del petróleo podría superar los 140 dólares por barril, con efectos negativos para la economía global.
El tercer escenario, considerado por algunos expertos como el más probable, es un bloqueo prolongado o un estado de tensión sostenida. Este contexto tendría consecuencias estructurales en el mercado energético, afectando especialmente a países altamente dependientes del tránsito por Ormuz, como Japón, que obtiene cerca del 90% de su crudo a través de esta ruta.
Asimismo, exportadores de gas como Qatar podrían perder competitividad debido a la incertidumbre logística, mientras que Estados Unidos, con menor dependencia directa del estrecho, podría enfrentar impactos indirectos a través de sus aliados y del encarecimiento global de la energía.
La evolución de la crisis en el Estrecho de Ormuz no solo condiciona el presente del mercado energético, sino que también puede redefinir las rutas, alianzas y estrategias de seguridad en el sistema internacional.
Fuentes: El Condidencial