El verano en Cuba transcurre entre apagones, playas vacías y una población sin alternativas
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 18 de julio de 2026
Mientras millones de personas aprovechan el verano para vacacionar, en Cuba la temporada estival está marcada por los prolongados apagones, la falta de transporte, la escasez de medicamentos y el desplome del turismo, una combinación que limita cada vez más las opciones de recreación para la población.
Según un reportaje de la agencia EFE, muchos cubanos buscan refugio en pequeños tramos de costa cercanos a sus viviendas, no por preferencia, sino porque trasladarse a otros destinos resulta prácticamente imposible debido a la crisis económica y al colapso del transporte público.
Tailuma Chuy, una habanera de 35 años, explicó que ha debido conformarse con pasar sus días libres en una zona rocosa del municipio Playa, a la que puede llegar caminando. Incluso para seguir el Mundial de Fútbol 2026, las dificultades han sido constantes debido a los apagones que en numerosos barrios superan las 20 horas diarias.
La situación es aún más dramática fuera de La Habana. En varias provincias del oriente del país los cortes eléctricos se han prolongado durante dos y hasta tres días consecutivos, afectando no solo el descanso de las familias, sino también la conservación de alimentos, el suministro de agua y el funcionamiento de hospitales y otros servicios esenciales.
El deterioro de las condiciones de vida también obliga a muchos cubanos a improvisar soluciones para problemas de salud. Es el caso de Arturo Acosta, un habanero que recorre largos trayectos a pie hasta la costa con la esperanza de aliviar una úlcera sumergiendo el pie en agua de mar, ya que asegura no contar con dinero para comprar medicamentos.
A ello se suma el deterioro visible de las ciudades. La acumulación de basura, la escasez de transporte y las dificultades para acceder a productos básicos forman parte del paisaje cotidiano que enfrentan los habitantes de la isla.
Muchas familias procedentes del interior del país aprovechan sus viajes a La Habana por motivos médicos para ofrecer a sus hijos alguna actividad recreativa. Visitantes de provincias como Las Tunas reconocen que en el oriente cubano las alternativas de entretenimiento son todavía más limitadas, por lo que intentan que los niños disfruten de lugares que difícilmente pueden conocer en sus lugares de origen.
La crisis también golpea con fuerza a la industria turística, históricamente una de las principales fuentes de ingresos del país. Hoteles con baja ocupación, playas semivacías y una fuerte reducción en la llegada de visitantes reflejan el deterioro del sector.
Las cifras oficiales muestran la magnitud del desplome: entre enero y mayo de 2026 Cuba recibió apenas 359.491 turistas internacionales, un 58 % menos que en igual período del año anterior, confirmando la profunda crisis que atraviesa el turismo nacional.
Para muchos cubanos, el verano ya no representa vacaciones ni descanso. Se ha convertido, simplemente, en otra etapa del año marcada por la incertidumbre, la escasez y la lucha diaria por sobrellevar una crisis que parece no tener un final cercano.