En Cuba mueren más de los que nacen; crisis demográfica se agrava
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 15 de julio de 2026
Las últimas cifras oficiales revelan una realidad demográfica cada vez más preocupante para Cuba. En 2025, el país registró casi el doble de defunciones que de nacimientos, un fenómeno que, unido al éxodo masivo de jóvenes, acelera el envejecimiento de la población y profundiza una crisis que ya impacta en la estructura de las familias, la economía y el futuro de la Isla.
Cuba enfrenta una de las mayores crisis demográficas de su historia reciente. Los datos oficiales publicados por el diario Granma confirman que durante 2025 nacieron 68.051 niños, mientras 134.354 personas fallecieron, una diferencia que refleja un acelerado descenso natural de la población y evidencia el profundo cambio que experimenta la sociedad cubana.
Las estadísticas muestran que, por cada niño que llegó al mundo el pasado año, murieron casi dos personas. El saldo natural fue negativo en 66.303 habitantes, lo que significa que, incluso si nadie hubiera abandonado el país, la población habría disminuido de forma significativa.
Se trata de la cifra de defunciones más alta desde el fin de la pandemia de COVID-19 y la segunda mayor registrada desde que existen estadísticas oficiales comparables, solo superada por el dramático año 2021, cuando la emergencia sanitaria provocó un fuerte incremento de la mortalidad.
A esta tendencia se suma otra señal preocupante: la mortalidad infantil aumentó de 7,1 a 9,9 fallecidos por cada mil nacidos vivos, un indicador que durante décadas fue presentado por las autoridades como uno de los principales logros del sistema sanitario cubano.
Mientras tanto, la baja natalidad continúa profundizándose. Cada vez nacen menos niños en un país donde miles de jóvenes aplazan o renuncian a formar una familia debido a la incertidumbre económica, la falta de viviendas, la inflación, los prolongados apagones y la emigración.
Precisamente el éxodo constituye el otro gran factor que agrava la situación demográfica. Según datos del propio Centro de Estudios Demográficos, aproximadamente la mitad de quienes emigran son personas menores de 35 años, es decir, la población en edad laboral y reproductiva.
Las consecuencias ya son visibles en numerosas comunidades del país: escuelas con menos alumnos, barrios donde predominan los adultos mayores y familias fragmentadas por la emigración. Muchos abuelos permanecen solos mientras hijos y nietos intentan reconstruir sus vidas en el extranjero.
De acuerdo con las cifras oficiales, Cuba inició 2026 con 9.436.440 habitantes, aunque diversos especialistas consideran que la población residente podría ser incluso menor debido al impacto acumulado de la emigración en los últimos años.
La combinación de menos nacimientos, más defunciones y un éxodo irrefrenable de jóvenes demuestran a las claras la situación porque más allá de las estadísticas se está redefiniendo el presente y el futuro del país.
Fuentes: INFOBAE
Noticias de Cuba