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Entre la escasez y la incertidumbre los cubanos se preparan para tiempos aún más duros

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 31 de enero de 2026

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En medio de apagones prolongados, escasez de combustible y una economía al límite, muchos cubanos buscan maneras de adaptarse a un escenario cada vez más adverso, marcado por el endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia la Isla y la interrupción de los envíos de petróleo desde Venezuela.

La vida cotidiana en Cuba ya estaba golpeada por sanciones, altos precios y falta de productos básicos cuando se agravó la crisis energética. La reducción del suministro venezolano, en un contexto de mayor presión de Washington, ha reavivado los temores de una situación similar al llamado “Período Especial” de los años noventa. Sin embargo, lejos de quedarse inmóviles, numerosos ciudadanos intentan ganar autonomía para sobrevivir.

Algunos instalan paneles solares; otros apuestan por la agricultura doméstica o por regresar a prácticas menos dependientes del combustible y la tecnología. “Es la forma de sobrevivir. Mejor depender de uno mismo”, afirma José Ángel Méndez Faviel, quien dejó su apartamento en La Habana para mudarse a una pequeña finca en Bacuranao, donde puede cocinar con leña y carbón, algo imposible en la ciudad durante los apagones.

Méndez se abastece de carbón y alimentos que comenzó a sembrar hace meses. Incluso considera volver a usar un caballo para transportar los productos que vende en mercados locales. “Para el caballo no necesitamos combustible. Es como volver atrás”, dice.

Antes de la nueva escalada de tensiones, Cuba ya sufría cortes eléctricos frecuentes y un deterioro del nivel de vida. Analistas advierten que la combinación de sanciones, falta de divisas y crisis energética podría empujar al país a un punto crítico. Desde Washington, el presidente Donald Trump ha asegurado que la Isla está “cerca del colapso” y firmó recientemente una orden que permite imponer aranceles a productos de países que suministren petróleo a Cuba.

Muchos cubanos, sin embargo, reaccionan con escepticismo ante esos pronósticos. “Tenemos problemas, y muchos”, reconoce Yadián Silva, enfermero y conductor de un auto clásico, afectado por la caída del turismo. “Pero los cambios no se hacen porque alguien de afuera te diga qué hacer”.

Desde la otra orilla, el subsecretario de Estado Christopher Landau afirmó que Washington espera que “en 2026 los cubanos puedan ejercer plenamente sus libertades”, y aseguró que el sistema político cubano “no durará mucho más”, declaraciones difundidas desde la embajada estadounidense en La Habana.

Mientras tanto, en la vida real, la creatividad se abre paso. Ángel Eduardo, ingeniero joven, fundó en septiembre un pequeño negocio de instalación de paneles solares llamado “Con Voltaje”. Cansado de estudiar a oscuras, aprendió a montar sistemas fotovoltaicos con ayuda de amigos, redes sociales y herramientas digitales. Hoy instala uno o dos sistemas diarios en un país donde la demanda eléctrica supera los 3.000 megavatios y solo se cubre una parte en horas pico.

También los jubilados buscan reinventarse. Niuvis Bueno Zavala, exintérprete de ruso, vende bebidas cerca del mar y considera ampliar su oferta con comida casera. “Más difícil no lo había vivido”, admite. “Antes siempre había una mano amiga; ahora esas manos no pueden ayudarnos”.

(Con información de AP)


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