Estado cubano concentra la inversión en energía y relega salud y educación, según datos oficiales de 2025
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 14 de enero de 2026
Entre enero y noviembre de 2025, la inversión del sistema empresarial estatal y del sector presupuestado en Cuba se concentró de manera marcada en el suministro de electricidad, gas y agua, que absorbió el 37% del total invertido, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El contraste con sectores de alto impacto social es notable. Educación recibió apenas el 0,4% de la inversión y Salud pública y asistencia social solo el 1,3%, a pesar de que, juntas, emplean a más de un tercio del promedio de trabajadores del sistema estatal y concentran una proporción similar del fondo salarial.
El boletín, titulado Indicadores seleccionados del sistema empresarial y presupuestado, aclara que los datos excluyen a mipymes privadas y cooperativas, y que los resultados son preliminares. Aun así, el patrón es claro: el impulso inversor se dio casi exclusivamente en el sistema empresarial estatal. Mientras las empresas elevaron su inversión hasta más de 100.300 millones de pesos (un 41% más que en 2024), las unidades presupuestadas redujeron la suya a poco más de 11.100 millones, quedando por debajo del año anterior.
Además del sector energético, las mayores asignaciones fueron para servicios empresariales e inmobiliarios (17,3%), industria manufacturera no azucarera (14%) y transporte y comunicaciones (10,2%). En cambio, áreas tradicionalmente priorizadas en el discurso oficial retrocedieron: hoteles y restaurantes cayeron al 5,2%, agricultura al 2,1% y la industria azucarera quedó en apenas 0,3%.
La brecha se acentúa al comparar inversión con empleo. Educación concentra el 18,2% de los trabajadores y casi el 15% del fondo salarial, pero recibe una fracción mínima del capital. Salud pública, con más del 16% del empleo y del salario, enfrenta una situación similar.
En síntesis, las cifras oficiales muestran que en 2025 el Estado cubano priorizó de forma abrumadora la inversión energética, mientras relegó sectores esenciales para la vida cotidiana como la educación y la salud, pese a su peso real en el empleo y los salarios del país.