Ex-lobbista estadounidense afirma que la política de acercamiento con Cuba llegó a un punto muerto
Redacción de CubitaNOW ~ martes 13 de enero de 2026
Antonio C. Martínez II, exlobbista estadounidense y participante durante más de dos décadas en iniciativas de acercamiento entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, afirmó que el modelo de compromiso con La Habana está agotado y que las políticas basadas en concesiones sin cambios estructurales solo han contribuido a sostener a una élite en el poder.
En una reflexión publicada en Facebook tras recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre Cuba, Martínez sostuvo que el sistema cubano no se ha mantenido por legitimidad interna, sino por apoyos externos, en especial el respaldo político y energético de Venezuela. Según su análisis, ese esquema atraviesa ahora una fase crítica debido al nuevo contexto regional.
Martínez formó parte de delegaciones estadounidenses que viajaron a La Habana y trabajó en proyectos agrícolas, humanitarios y de mediación. Durante años, explicó, confió en que el compromiso diplomático facilitaría una transición gradual. Sin embargo, con el tiempo concluyó que la dirigencia cubana nunca mostró intención real de ceder control político o económico.
En su texto recordó encuentros oficiales que incluyeron reuniones grupales con Fidel Castro, a quien describió como una figura de poder dominante y polarizante. A su juicio, ese tipo de liderazgo no favorece la construcción institucional y dejó una huella duradera en el sistema cubano.
Uno de los momentos decisivos para cambiar su percepción fue la represión de las protestas del 11 de julio de 2021, que interpretó como una confirmación del carácter autoritario del régimen. Martínez señaló que un Estado que declara su ideología “irrevocable” y persigue el disenso pacífico evidencia temor a su propia población.
También mencionó intentos recientes, en 2023, de explorar vías humanitarias que no fortalecieran al aparato estatal, impulsados junto al exgobernador Bill Richardson. Esos esfuerzos, afirmó, fracasaron por la interferencia del propio Gobierno cubano.
Martínez concluyó que cualquier alivio o cooperación futura debería estar condicionado a avances verificables en libertades y rendición de cuentas. Aunque expresó esperanza en un futuro distinto para la Isla, subrayó que, a su entender, el orden es claro: primero la libertad, luego la reconstrucción.