Familia denuncia peligro inminente de derrumbe en edificio de La Habana Vieja
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 22 de enero de 2026
Una familia residente en La Habana Vieja denunció públicamente el grave riesgo de derrumbe del edificio donde habitan desde hace más de 12 años, ubicado en Teniente Rey #355, entre Villegas y Aguacate, una de las zonas más transitadas del centro histórico de la capital. La información fue difundida por el perfil de Facebook Nio Reportando un Crimen.
En el inmueble viven varios adultos y tres niños pequeños, expuestos de forma permanente a un peligro que califican como inminente. El edificio presenta un deterioro estructural severo y ya ha sufrido derrumbes parciales, entre ellos la caída reciente de la fachada frontal, un hecho que fue ampliamente compartido en redes sociales y que generó alarma entre vecinos y transeúntes.

Según la denuncia, los problemas estructurales no son recientes. Hace algunos años colapsó el baño del piso superior, cayendo dentro del apartamento donde reside la familia. Durante semanas, los afectados se vieron obligados a realizar sus necesidades fisiológicas en condiciones precarias e insalubres, sin recibir respuesta efectiva de las autoridades. Ante la falta de acción estatal, el padre de familia —marinero de profesión— tuvo que pagar con recursos propios una pequeña brigada para realizar reparaciones mínimas que permitieran continuar habitando el lugar.

Tras el derrumbe más reciente de la fachada, solo los bomberos acudieron el primer día. Posteriormente, trabajadores estatales retiraron escombros, pero abandonaron el sitio sin apuntalar ni demoler la parte superior del edificio, pese a que así lo habían prometido. Actualmente, las personas vuelven a transitar por la acera, aun cuando continúan desprendiéndose fragmentos de la estructura, lo que representa un peligro tanto para los residentes como para el público.

Por temor a un colapso mayor, la familia sacó sus pertenencias del piso alto y se refugió en la parte baja del inmueble, una antigua carpintería, aunque esta reubicación no elimina el riesgo. A ello se suma una situación financiera que agrava el drama: el padre de la familia recibe su salario en dólares por su trabajo marítimo internacional, pero el banco estatal cubano solo le permite retirar hasta 1.000 dólares mensuales, sin ofrecer una justificación clara.

La familia denuncia que este límite les impide disponer de su propio dinero para comprar una vivienda segura y salir del peligro, lo que describen como un “corralito financiero” en medio de la escasez de divisas que atraviesa el país. Aseguran que ninguna autoridad gubernamental ha regresado al lugar, no existe una solución habitacional y la vida de los niños y adultos sigue siendo ignorada.

La denuncia, divulgada por Nio Reportando un Crimen, vuelve a poner en evidencia la crisis habitacional, el deterioro constructivo y la falta de respuestas institucionales que afectan a numerosas familias en La Habana Vieja, donde el colapso de edificios continúa siendo una amenaza cotidiana.