Gasolina estadounidense entra a Cuba por la vía privada mientras crece la apertura del mercado energético
Redacción de CubitaNOW ~ martes 11 de agosto de 2026
Empresas privadas cubanas ya están recibiendo combustible procedente principalmente de Estados Unidos, en un nuevo escenario comercial que rompe parcialmente con el histórico monopolio estatal sobre la energía. La medida coincide con una flexibilización de las reglas en Cuba, aunque el suministro todavía resulta insuficiente frente a la magnitud de la crisis de combustible que atraviesa la isla.
El sector privado cubano comienza a ganar espacio en un mercado que durante décadas estuvo reservado al Estado. El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que empresas privadas, organizaciones no gubernamentales y misiones diplomáticas ya importan combustible a Cuba, principalmente desde territorio estadounidense.
La confirmación fue realizada por el portavoz del Departamento de Estado Tommy Pigott, en declaraciones recogidas por Reuters. Según la agencia, empresas estadounidenses enviaron alrededor de 900.000 barriles de combustible a Cuba entre febrero y mayo de 2026, aunque no se ha identificado públicamente a las compañías responsables de esas operaciones.
El mecanismo forma parte de las excepciones establecidas por Washington para permitir determinadas transacciones con negocios privados cubanos que no estén vinculados al Gobierno ni a las Fuerzas Armadas. La política mantiene, al mismo tiempo, fuertes restricciones sobre las entidades estatales de la isla.
El movimiento coincide con cambios impulsados por las autoridades cubanas. A finales de julio, el primer ministro Manuel Marrero Cruz anunció la aprobación de la primera empresa con inversión extranjera autorizada para importar y comercializar combustible en Cuba. Además, cerca de 200 negocios privados habían recibido permisos para distribuir gasolina y diésel al por mayor a otras empresas.
Sin embargo, la población todavía no puede comprar libremente ese combustible a través de operadores privados. Parte del producto importado se almacena en instalaciones pertenecientes a entidades estatales y algunas estaciones de servicio continúan bajo control de Cupet.
El nuevo esquema tampoco ha eliminado el mercado negro. De acuerdo con Reuters, combustible destinado al sector privado llegó a comercializarse informalmente por precios de hasta 10 dólares por litro durante la primavera. La agencia no pudo determinar qué cantidad terminó desviada ni encontró pruebas de que los suministros hayan llegado a entidades estatales sancionadas.
Pese a la llegada de combustible estadounidense, el volumen continúa siendo limitado frente a las necesidades nacionales. Los 900.000 barriles importados en cuatro meses equivaldrían aproximadamente a nueve días del consumo habitual de Cuba, una cifra que evidencia que la apertura comercial todavía está lejos de resolver la profunda crisis energética.
Fuente: Reuters