«Hay que poner un STOP rápido»: pollo a 800 pesos y cebolla a 1.200; se disparan los precios en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 23 de septiembre de 2026
Una publicación de una residente de La Habana del Este puso nuevamente el foco sobre el encarecimiento de los alimentos en Cuba. Dalma Rosell Marrero difundió una relación de precios en establecimientos privados en la que una libra de pollo aparece a 800 pesos, seis huevos a 960 y una bolsa de leche amarilla hasta en 5.500 pesos.
La denuncia, difundida en Facebook y posteriormente recogida por medios de comunicación, incluye otros productos con valores elevados: el picadillo MDM se sitúa entre 550 y 600 pesos la libra, el azúcar blanca en 500, el arroz importado en 350 y la cebolla en 1.200 pesos. El aceite aparece entre 3.800 y 4.000 pesos por botella, mientras que un litro de yogur probiótico puede alcanzar los 4.000 pesos.
Rosell atribuyó parte de esta situación al levantamiento de determinados precios máximos aprobado por las autoridades cubanas. La Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada en junio, dejó sin efecto los límites minoristas establecidos anteriormente para productos como pollo troceado, aceite comestible, leche en polvo, pastas y salchichas. La norma mantuvo, además, determinadas exenciones arancelarias para esas mercancías.
La medida se produjo en un contexto de persistente inflación. Según datos atribuidos a la Oficina Nacional de Estadística e Información, el índice interanual alcanzó el 25,19 % en agosto, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento del 36,01 %.
Los precios difundidos por Rosell corresponden a establecimientos concretos y constituyen un promedio nacional.
Sin embargo, la publicación refleja la presión que afrontan numerosos consumidores ante el aumento del coste de productos esenciales y la pérdida de capacidad adquisitiva.
El debate se centra ahora en cómo equilibrar la disponibilidad de mercancías, los costes de importación y la capacidad de compra de los hogares en medio de la crisis económica cubana.
Fuentes: Dalma Rosell Marrero