Liberan tras horas de detención a Alina Bárbara López, en episodio de represión contra su protesta cívica
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 19 de abril de 2026
La historiadora y activista cubana Alina Bárbara López Hernández fue liberada luego de permanecer detenida e incomunicada durante varias horas en una estación policial de Matanzas, tras intentar realizar su habitual protesta pacífica. La detención, denunciada inicialmente por su hija, vuelve a evidenciar el patrón de arrestos, intimidación y presión judicial que enfrenta desde 2023.
Ya liberada tras más de nueve horas de detención, la profesora y activista Alina Bárbara López Hernández relató los detalles de este nuevo arresto ocurrido el 18 de abril en Matanzas, donde fue retenida desde las 8:00 de la mañana hasta las 5:30 de la tarde por intentar ejercer su protesta cívica mensual. Su liberación no disipa las preocupaciones sobre el patrón sistemático de hostigamiento que, según su entorno, busca impedir su activismo.
"Lo peor del día de hoy no fue estar detenida desde las 8 de la mañana hasta las 5 y 30 de la tarde. Lo más desagradable fue que el salón de reuniones de la PNR de la Playa, donde casi siempre me toca esperar ese largo tiempo, está lleno de fotos de Díaz-Canel, el mismo que mintió desfachatadamente en reciente entrevista a una periodista norteamericana al decir que en Cuba nadie es detenido por hacer críticas al gobierno o no ser favorable a este.
"Una de las oficiales que me custodió, (que por cierto, ambas me besaron al llegar, cosa que me pareció rarísima y nunca antes había ocurrido) estaba con su niña de diez años pues al parecer no tenía quién la cuidara.
"En atención a la presencia de la niña, no hice la protesta a viva voz como las veces anteriores, pues no quería asustarla. Me pasé las primeras siete horas leyendo de una sentada la excelente novela de mi querido amigo y coterráneo Carlos Zamora Rodriguez que, por cierto, tiene mucho que ver con el ambiente opresivo en que vivimos"
La detención fue denunciada inicialmente por su hija, Cecilia Borroto López, quien alertó en redes sociales que su madre había sido trasladada a la Unidad de la Policía de la Playa y mantenida incomunicada. En un primer momento, las autoridades negaron que la activista se encontrara allí, para luego confirmar su presencia sin ofrecer información clara sobre su situación. Según la denuncia familiar, este tipo de proceder —detención sin cargos, aislamiento y supuestas “conversaciones”— responde a prácticas habituales de la Seguridad del Estado.
Una vez en libertad, López Hernández confirmó que fue sometida a un interrogatorio bajo el argumento de que viola su medida cautelar de reclusión domiciliaria, vigente desde junio de 2024. Durante ese intercambio, una instructora del Ministerio del Interior le advirtió sobre posibles consecuencias legales, mientras negaba la existencia de presos políticos en Cuba, afirmación que la activista rechazó frontalmente.
El episodio se inscribe en una dinámica que se repite desde marzo de 2023, cuando la historiadora comenzó a realizar protestas pacíficas cada día 18 en el Parque de la Libertad de Matanzas. Sus demandas —amnistía para los presos políticos, cambios constitucionales y el fin de la represión— han sido respondidas con detenciones recurrentes, vigilancia y procesos judiciales.
En su testimonio, la activista describió además el ambiente dentro de la estación policial, donde permaneció largas horas leyendo mientras esperaba ser interrogada. Relató también tensiones con oficiales y reiteró su postura de continuar desafiando la medida cautelar, que considera ilegítima. “Seguiré haciéndolo porque viola mis derechos civiles”, afirmó.
El caso adquiere mayor relevancia debido a su situación legal pendiente. López Hernández enfrenta, junto a la socióloga Jenny Pantoja Torres, una petición fiscal de cuatro años de prisión por el delito de “atentado”. El juicio, previsto para enero de 2026, fue suspendido sin nueva fecha por decisión judicial, lo que mantiene a ambas en un limbo legal que, según denuncian, prolonga su vulnerabilidad.
Este no es un hecho aislado. En febrero pasado, la activista ya había sido arrestada durante 12 horas en circunstancias similares, tras lo cual se le añadió un cargo por “desacato”. Para su familia y allegados, la repetición de estos episodios confirma una estrategia orientada a desgastarla, aislarla y disuadir su participación en la vida pública.
Pese a ello, López Hernández reafirmó su determinación de continuar con sus protestas mensuales. “Nos veremos el próximo 18”, escribió, dejando claro que, a pesar de la presión, no renuncia a su activismo ni a sus demandas políticas.
Fuente: Alina Bárbara Hernández López