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Lujo y solidaridad: el contraste entre los apagones en La Habana Vieja y el confort de los visitantes(VIdeo)

Redacción de CubitaNOW ~ domingo 22 de marzo de 2026

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Mientras La Habana Vieja sufre apagones prolongados y manifestaciones ciudadanas, el Gran Hotel Bristol y otros alojamientos de lujo reciben a visitantes internacionales, incluidos políticos europeos, en el marco del Nuestra América Convoy, generando un marcado contraste entre la crisis local y la comodidad de los invitados oficiales.

El Gran Hotel Bristol, ubicado en el corazón de Habana Vieja, se presenta como un oasis de lujo en medio de la ciudad. Sus instalaciones modernas, electricidad constante, aire acondicionado y servicios de alta gama lo convierten en un espacio seguro para diplomáticos y figuras internacionales. Entre sus huéspedes más destacados se encuentra Pablo Iglesias, exlíder de Podemos, quien ha visitado Cuba en varias ocasiones y ha expresado comentarios positivos sobre la resistencia y los logros educativos del país, sin abordar las dificultades que enfrenta la población local durante apagones y crisis de servicios básicos.

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Mientras tanto, gran parte de La Habana Vieja continúa enfrentando apagones generalizados que afectan hogares, hospitales y policlínicos. Informes y videos difundidos en redes sociales muestran calles a oscuras y ciudadanos realizando cacerolazos en sectores como el Vedado, denunciando la falta de electricidad y la insuficiencia de servicios básicos. La población experimenta diariamente limitaciones en agua potable, transporte y atención médica, marcando un contraste evidente con la burbuja de confort en la que se alojan visitantes internacionales.

En este contexto, la llegada del Nuestra América Convoy, el 21 de marzo de 2026, agregó otra capa a la percepción internacional. Se trató de una misión de solidaridad organizada por agrupaciones de izquierda y activistas de Europa, América Latina y Estados Unidos, cuyo objetivo declarado fue entregar alimentos, medicinas y otros suministros en medio de la crisis económica y energética que afecta a Cuba. Entre los participantes figuraron europeos y miembros de la izquierda internacional, incluyendo a Pablo Iglesias y otros líderes políticos.

Durante la recepción del convoy, Mariela Castro, directora del CENESEX y figura de los círculos oficiales de solidaridad, acompañó a los visitantes internacionales y participó en actos de bienvenida. Miguel Díaz‑Canel, presidente de Cuba y primer secretario del Partido Comunista, encabezó los eventos oficiales, destacando la llegada de la ayuda como una muestra de “solidaridad” internacional y agradeciendo la presencia de delegados europeos y latinoamericanos. La convergencia principal se desarrolló en La Habana, con actividades en diferentes puntos de la ciudad y encuentros públicos, incluyendo áreas emblemáticas como el Malecón.

El contraste entre los apagones y cacerolazos de la población y la comodidad de los visitantes en el Gran Hotel Bristol y otros hoteles de lujo es marcado. Mientras los europeos disfrutan de electricidad estable, alojamiento seguro y servicios completos, los cubanos viven la precariedad de la crisis energética y las limitaciones de servicios públicos, evidenciando una distancia tangible entre la experiencia de los foráneos y la realidad cotidiana de la ciudadanía.

La Habana exhibe un doble escenario: por un lado, ciudadanos organizando cacerolazos y lidiando con apagones prolongados; por otro, visitantes internacionales, incluidos políticos europeos y figuras como Pablo Iglesias, participando en actividades oficiales con Díaz‑Canel y Mariela Castro, alojados en hoteles de lujo como el Gran Hotel Bristol. Esta dualidad refleja la disparidad entre la crisis real de los cubanos y la imagen de solidaridad internacional que se proyecta desde ciertos enclaves privilegiados de la ciudad.

Fuentes: AP

El Debate

El País


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