Lula pierde terreno ante Flávio Bolsonaro por investigaciones de corrupción contra su hijo
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 21 de agosto de 2026
Las investigaciones por presunto tráfico de influencias que involucran a Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha” e hijo mayor del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, comienzan a generar repercusiones en la campaña electoral, a poco más de un mes de los comicios previstos para el 4 de octubre.
Encuestas internas encargadas por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), citadas por medios brasileños, muestran una reducción de la ventaja de Lula frente al senador Flávio Bolsonaro. Según esos sondeos, el margen que anteriormente se situaba entre siete y diez puntos habría caído hasta entre dos y tres puntos, dependiendo de la medición.
La agencia ANSA también se hizo eco del impacto político de las investigaciones y de la evolución de las encuestas internas que maneja el PT.
El caso de Lulinha habría comenzado a ganar notoriedad entre sectores del electorado que habitualmente muestran menor interés por los asuntos políticos. El hijo del mandatario enfrenta actualmente tres investigaciones de la Policía Federal por posibles gestiones destinadas a beneficiar a empresarios o compañías ante organismos del Gobierno.
Una de las investigaciones examina su presunta relación con la lobista Roberta Luchsinger, quien habría utilizado sus contactos para intentar facilitar negociaciones con dependencias federales. Entre las operaciones bajo análisis figura un posible contrato relacionado con medicamentos elaborados a base de cannabis.
Otro expediente investiga supuestas gestiones en favor del empresario Cleber Ribas para obtener contratos con Dataprev, empresa pública vinculada a servicios tecnológicos. Los investigadores también analizan un viaje de Lulinha que habría sido financiado por el empresario.
La tercera investigación permanece bajo reserva y busca esclarecer si otras personas habrían intervenido para favorecer a determinadas empresas mediante contactos con funcionarios y organismos del Gobierno federal.
El escándalo ha obligado al propio Lula a pronunciarse públicamente sobre la situación de su hijo. El presidente ha asegurado que no intervendrá para impedir las investigaciones y que Lulinha debe responder ante las autoridades si existen elementos que lo comprometan.
“El jura que no hay nada y yo le creo. Pero ya le advertí que nadie va a pedir que se archiven los procesos. Quiero que sea investigado”, afirmó el mandatario.
Los investigadores también analizan comunicaciones entre Lulinha y Luchsinger, así como reuniones que ambos habrían mantenido durante los últimos años. Entre los encuentros bajo escrutinio figura uno en el que habría participado Marco Aurélio Santana Ribeiro, quien fue jefe de gabinete de Lula.
La controversia llega en un momento especialmente sensible para el mandatario, que busca mantenerse en el poder tras las elecciones de octubre. Su principal rival en la contienda es Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Aunque las encuestas internas citadas por la prensa no constituyen resultados electorales y pueden diferir de las mediciones públicas, su evolución refleja la preocupación existente dentro del PT ante el posible impacto del caso sobre la intención de voto.