Manatí cumple más de un mes sin agua estable en medio del colapso del sistema hidráulico en Las Tunas
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 1 de junio de 2026
El municipio de Manatí, en la provincia de Las Tunas, acumula más de un mes con un servicio de agua inestable tras una avería en la estación principal de bombeo del pozo del Cerro de Caisimú, lo que ha paralizado de forma parcial el suministro a miles de habitantes. Aunque las autoridades han ejecutado reparaciones y nuevas conexiones en la red, el abastecimiento continúa dependiendo de un sistema eléctrico inestable y de una infraestructura envejecida, lo que impide la normalización del servicio. La situación forma parte de una crisis hídrica más amplia que afecta a varias regiones del país y que se agrava por los prolongados apagones y el deterioro de la red de distribución.
La población del municipio de Manatí enfrenta una prolongada inestabilidad en el servicio de agua potable tras una rotura en la estación principal de bombeo del sistema que abastece a la localidad desde el pozo del Cerro de Caisimú.
De acuerdo con la Agencia Cubana de Noticias (ACN), la avería afectó una infraestructura de gran alcance que supera los 120 kilómetros de red de distribución, provocando interrupciones generalizadas en el suministro y obligando a reorganizar el sistema de abasto en varias comunidades.
Una vez solucionada la falla inicial, técnicos de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Acueducto de Manatí comenzaron trabajos de recuperación en la red hidráulica. Como parte de estas labores, se instaló una nueva conductora de aproximadamente 10 kilómetros que conecta la comunidad de Las Margaritas con el área urbana del municipio, con el objetivo de mejorar el flujo del recurso.
Sin embargo, las autoridades locales han reconocido que la obra no garantiza la estabilidad del servicio. La distribución de agua sigue condicionada por la disponibilidad de electricidad, lo que convierte a los apagones en un factor determinante en la continuidad del bombeo.
En un contexto donde los cortes eléctricos pueden extenderse durante largas horas, el sistema hidráulico queda interrumpido de forma recurrente, afectando a miles de residentes que dependen exclusivamente de la red centralizada para acceder al agua potable.
La situación es especialmente crítica en varias comunidades rurales del municipio, donde no existen fuentes alternativas de suministro y la población depende completamente del sistema de bombeo principal. Equipos técnicos realizan evaluaciones en estas zonas para intentar establecer soluciones puntuales, aunque sin garantías de estabilidad a corto plazo.
La crisis de Manatí no es un caso aislado dentro de la provincia. Autoridades provinciales han reconocido que otros municipios como Jobabo también presentan serias dificultades en el acceso al agua, en un escenario marcado por el deterioro de las infraestructuras hidráulicas y el aumento de la demanda local.
En los últimos años, la provincia de Las Tunas ha experimentado ciclos de distribución cada vez más espaciados, con interrupciones que en algunos casos superan una semana entre un suministro y otro, lo que ha obligado a la población a recurrir a soluciones alternativas como el almacenamiento doméstico o la compra de agua transportada.
A nivel nacional, la crisis del agua se extiende a millones de personas. El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos ha reconocido que una parte significativa del sistema depende del suministro eléctrico para operar, mientras que las pérdidas por fugas en redes envejecidas agravan aún más la situación.
El caso de Manatí refleja así un problema estructural que combina fallos técnicos, limitaciones energéticas y deterioro acumulado de la infraestructura, dejando a amplios sectores de la población con un acceso cada vez más irregular al agua potable.
Fuente: ACN