Mike Hammer y la diplomacia de a pie: un viaje en Uber que conectó con la Cuba del exilio
Redacción de CubitaNOW ~ martes 13 de enero de 2026
El encargado de Negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, volvió a generar una oleada de reacciones entre los cubanos dentro y fuera de la isla tras compartir en la página oficial de Facebook de la Embajada de EE.UU. una imagen aparentemente sencilla, pero cargada de simbolismo: un trayecto en Uber en Estados Unidos, conducido por un chofer cubano exiliado.
En la fotografía, Hammer aparece conversando de manera distendida con Ismael, un cubano residente en Miami que, según contó el propio diplomático, fue forzado a abandonar la isla tras manifestarse durante las protestas del 11 de julio de 2021. El detalle no pasó inadvertido: unos guantes de boxeo con la bandera cubana colgaban del espejo retrovisor del vehículo, una imagen que muchos interpretaron como metáfora de resistencia, lucha y memoria.
“Me contó cómo fue forzado a salir al exilio después de manifestarse el J11, y aunque triste de haber tenido que irse de su patria, que lleva en el corazón, ahora vive bien y tranquilo en EE.UU. La realidad de tantísimos cubanos”, escribió Hammer en su publicación. En pocas líneas, el diplomático resumió la experiencia de miles de cubanos que abandonaron el país empujados por la represión, la falta de libertades y la ausencia de un futuro digno.
La imagen y el mensaje provocaron una avalancha de comentarios en redes sociales. Cientos de usuarios elogiaron la cercanía del representante estadounidense y su forma directa de relacionarse con la gente común. Muchos destacaron que ese gesto no es aislado, sino coherente con la manera en que Hammer ha ejercido su labor diplomática: recorriendo barrios, conversando con ciudadanos de a pie, escuchando historias de vida y mostrando interés genuino por la realidad cubana.
Durante su misión en La Habana, Mike Hammer se ha distinguido por un estilo poco habitual en el ámbito diplomático tradicional y diametralmente opuesto al de los dirigentes del régimen cubano. Mientras la cúpula gobernante suele mostrarse distante, rodeada de escoltas y encerrada en actos cuidadosamente controlados, Hammer ha optado por el contacto directo, tanto dentro de Cuba como con la diáspora en el exterior.
Ese contraste ha sido subrayado por numerosos internautas, quienes señalaron que el diplomático estadounidense parece conocer mejor la vida cotidiana de los cubanos que muchos de los funcionarios que dicen gobernarlos. “Eso es diplomacia real”, escribió un usuario. “Escuchar, mirar a los ojos y no esconderse”, comentó otro.
La publicación también sirvió para visibilizar, una vez más, el drama del exilio cubano tras el 11J, cuando miles de personas fueron detenidas, encarceladas o empujadas a salir del país por manifestarse pacíficamente. Al dar voz a Ismael, Hammer no solo compartió una anécdota personal, sino que puso rostro a una historia colectiva de desarraigo y resiliencia.
Lejos de los discursos oficiales y la retórica ideológica, el gesto del encargado de Negocios de EE.UU. volvió a conectar con una Cuba real: la de los que se fueron, la de los que resisten y la de los que, dentro y fuera de la isla, reconocen en gestos sencillos una forma distinta —y profundamente humana— de hacer política y diplomacia.