Miles de cubanos sobreviven buscando comida en la basura
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 18 de mayo de 2026
La profunda crisis económica y alimentaria que atraviesa Cuba ha convertido una escena impensable hace décadas en algo cotidiano: miles de ciudadanos recorren contenedores de basura en busca de alimentos para sobrevivir. El fenómeno, visible en ciudades como La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y Santa Clara, refleja el deterioro social de un país sumido en una emergencia prolongada.
Lo que antes era un comportamiento marginal se ha transformado en un mecanismo de subsistencia para sectores crecientes de la población. Personas de todas las edades, incluidos ancianos, jóvenes y familias enteras, esperan en calles y alrededores de restaurantes o viviendas para recuperar restos de comida desechada.
El historiador y analista cubano Boris González Arenas ha descrito esta realidad como el resultado directo de decisiones estatales que han profundizado la inseguridad alimentaria. Según su criterio, la eliminación progresiva de los mecanismos de distribución estatal de alimentos ha dejado a amplios sectores de la población sin alternativas.
“Al quitarles los alimentos de la libreta de abastecimiento… se les ha condenado al hambre”, afirmó, calificando la situación como una posible “emergencia humanitaria” de gran escala.
En los barrios cubanos, los llamados “buzos” de la basura se han multiplicado. Estos ciudadanos revisan desechos urbanos en busca de restos de comida que puedan consumir o incluso revender. Testimonios recogidos en distintas provincias describen una práctica extendida durante todo el día y en prácticamente cualquier zona urbana.
En Holguín, el periodista independiente Julio César Álvarez Marrero relata que incluso espacios públicos emblemáticos han sido tomados por esta realidad. El parque infantil conocido como “Los Caballitos”, antes destinado al ocio de niños, hoy es punto habitual de personas que buscan alimento entre los desperdicios o incluso viven en condiciones precarias en sus alrededores.
“Hay personas que viven allí a la intemperie, hacen una casita de cuatro palos y un nylon, y cocinan lo que encuentran en los vertederos”, explicó el comunicador.
Situaciones similares se repiten en otras provincias. En zonas de Guantánamo, el activista Niover García Fournier advierte que la escasez ha llegado a tal punto que ni siquiera los residuos alimentarios son suficientes. “Ya la gente no desperdicia nada”, afirmó, describiendo un escenario de extrema precariedad.
La causa principal de este deterioro se vincula a la profunda brecha entre ingresos y costo de vida. Mientras salarios y pensiones apenas alcanzan valores simbólicos en el mercado internacional, los precios de los alimentos en el sector informal resultan inalcanzables para la mayoría de la población.
En este contexto, sobrevivir depende en muchos casos de acceder a desperdicios urbanos, una realidad que para analistas y activistas refleja el colapso del sistema de abastecimiento interno.
La respuesta oficial ha sido objeto de controversia. Mientras el gobierno cubano ha negado en ocasiones la existencia de pobreza extrema visible en las calles, organizaciones independientes y testimonios ciudadanos documentan lo contrario.
En medio de esta crisis, Estados Unidos ha reiterado su oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria destinada al pueblo cubano, la cual podría canalizarse a través de la Iglesia Católica y organizaciones independientes. Sin embargo, el gobierno de La Habana no ha aceptado formalmente la propuesta.
Fuente: Martí Noticias