Monjas sostienen a ancianos desamparados tras ola migratoria en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 14 de octubre de 2026
Un grupo de religiosas católicas y personal de apoyo mantiene el funcionamiento del Hogar San Francisco de Paula, en el barrio habanero de La Víbora, donde atienden de forma gratuita a 102 mujeres de la tercera edad en medio de continuas interrupciones del suministro eléctrico y severas limitaciones para acceder a medicamentos y alimentos básicos.
Según un reportaje elaborado por el periodista Rick Jervis para el diario USA Today, la institución alberga a residentes de entre 70 y 91 años.
La hermana Cecilia María Fuentes Ávila coordina la atención en el centro junto a una plantilla de aproximadamente 80 trabajadores, entre los que se cuentan 17 enfermeros y dos médicos.
Las instalaciones acogen a ancianas con diversos grados de dependencia, muchas de las cuales requieren asistencia continua para su movilidad diaria.
Las interrupciones en la red eléctrica afectan de manera directa las labores esenciales de lavandería, higiene y elaboración de comida.
Para mitigar estas fallas, la institución apoya parte de su consumo en un sistema de energía solar y ha tenido que recurrir al uso de cocinas exteriores a leña durante apagones prolongados. Asimismo, el personal enfrenta serios obstáculos para abastecerse de fármacos para la presión arterial, antibióticos y suministros de salud esenciales, que a menudo no se encuentran disponibles en el mercado local.
El sostenimiento del centro depende de la gestión de insumos realizada por Cáritas Cuba, así como de donaciones canalizadas mediante comunidades religiosas e iniciativas solidarias en el extranjero. De acuerdo con el testimonio del personal y de familiares, el ingreso de muchas de las residentes responde a la imposibilidad de sus allegados para brindarles cuidados permanentes en un entorno marcado por las tensiones económicas y los flujos migratorios.
A pesar de la alta demanda reflejada en una lista de espera activa, la institución intenta garantizar los servicios mínimos de asistencia médica y subsistencia diaria.