Nuevo tiroteo en aguas cubanas revive el recuerdo del naufragio de Bahía Honda en 2022
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 26 de febrero de 2026
La muerte de cuatro personas a bordo de una embarcación registrada en Florida, tras un enfrentamiento en aguas cercanas a Cuba, volvió a colocar al gobierno de la isla en el centro de la controversia internacional. Mientras autoridades estadounidenses anunciaron que verificarán de manera independiente lo ocurrido, el episodio reavivó el recuerdo de otra tragedia marítima que aún genera debate: el naufragio de Bahía Honda en octubre de 2022.
El 28 de octubre de ese año, una lancha modelo Concorde con matrícula de Florida se volcó frente a la costa norte de Artemisa tras colisionar con una unidad de Tropas Guardafronteras. Cinco personas murieron —entre ellas una niña de dos años— y varias más fueron reportadas como desaparecidas. El hecho provocó conmoción dentro y fuera de Cuba, así como acusaciones de uso excesivo de la fuerza.
En aquel momento, el Ministerio del Interior de Cuba negó que hubiera existido una acción agresiva contra la embarcación. Según la versión oficial, la lancha realizó una maniobra brusca que ocasionó la colisión durante una operación contra lo que describieron como tráfico humano organizado desde Florida. Sin embargo, sobrevivientes denunciaron que la nave fue embestida intencionalmente, versión que fue respaldada por activistas y políticos del sur de Florida.
El incidente más reciente ocurre en un contexto de fuerte presión migratoria y aumento de salidas marítimas desde la isla. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que Washington no se basará únicamente en la versión cubana y que utilizará los canales diplomáticos disponibles para esclarecer los hechos.
La repetición de tragedias en el mar vuelve a plantear interrogantes sobre los protocolos de intercepción y el uso de la fuerza en este tipo de operaciones. Para familiares de víctimas y sectores del exilio, el precedente de Bahía Honda sigue siendo una advertencia de que estos sucesos requieren transparencia y supervisión independiente.