Nuevos billetes de 2 mil y 5 mil pesos en Cuba generan debate en medio de la inflación y la crisis
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 30 de abril de 2026
El Banco Central de Cuba (BCC) puso en circulación billetes de 2.000 y 5.000 pesos a partir del 1 de abril de 2026 en La Habana, con una introducción progresiva al resto del país. La medida fue presentada como una forma de facilitar las transacciones en efectivo, reducir costos logísticos y agilizar operaciones en un contexto de inflación y alta demanda de circulante.
Sin embargo, la decisión ha generado críticas entre ciudadanos y economistas, que señalan que la emisión de denominaciones más altas no resuelve los problemas estructurales de la economía, marcados por la escasez de productos, la caída de la producción y la pérdida de poder adquisitivo.
El BCC argumentó que los nuevos billetes responden a necesidades operativas del sistema financiero y a la inflación que atraviesa el país, donde el uso de efectivo es elevado. Los nuevos valores se integran al sistema monetario con diseños de seguridad reforzados y elementos visuales vinculados a figuras históricas cubanas como Mariana Grajales Cuello y Celia Sánchez Manduley.
En el mercado informal, el impacto de la medida se enmarca en un contexto de fuerte devaluación de la moneda nacional. El peso cubano continúa perdiendo valor frente a divisas extranjeras, mientras el salario mínimo estatal se mantiene en niveles muy por debajo del costo de la vida.
Diversos testimonios recogidos en distintas provincias reflejan escepticismo sobre la utilidad de los nuevos billetes en la vida cotidiana. Comerciantes y consumidores coinciden en que los problemas principales siguen siendo la inflación, la falta de abastecimiento y la baja aceptación de los billetes de menor denominación en el comercio informal.
El diseño de los nuevos billetes incorpora elementos de seguridad como hilos visibles, marcas para personas con discapacidad visual y tintas especiales, según detalló el Banco Central. Estas características buscan dificultar la falsificación y adaptarse a estándares internacionales.
Analistas económicos consultados en diversos espacios consideran que la medida responde más a ajustes técnicos del sistema monetario que a soluciones estructurales. Señalan que, sin reformas más amplias en la economía, el impacto en la vida cotidiana de la población será limitado.
En este contexto, la introducción de billetes de mayor denominación se suma a otras medidas monetarias recientes en un escenario marcado por inflación persistente, pérdida del poder adquisitivo y dificultades para acceder a bienes básicos.
Fuentes: Cubanet y Banco Central de Cuba