Preso político denuncia traslado, interrogatorio y malos tratos en prisión de máxima seguridad en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 17 de abril de 2026
El opositor cubano Adrián Curuneaux Stivens, encarcelado desde 2024 y vicepresidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), denunció haber sido trasladado el 15 de marzo desde el centro penitenciario 15-80 al Combinado del Este, una prisión de máxima seguridad en La Habana, tras ser acusado verbalmente de participar en la planificación de un motín.
Según su testimonio, ofrecido al medio independiente Cubanet en una llamada telefónica debido a las limitaciones de acceso en prisión, el traslado se produjo después de un interrogatorio de dos horas realizado por agentes de la Seguridad del Estado. Durante la sesión, afirma que fue cuestionado por una carta dirigida a la Embajada de Estados Unidos en La Habana, documento que —según sostiene— fue confiscado a su hermano en circunstancias que describe como violentas durante una visita carcelaria.
Curuneaux asegura que las autoridades le advirtieron de posibles penas de hasta 20 años de prisión y lo amenazaron con que “se pudriría en la cárcel”. Horas más tarde, fue esposado y trasladado junto a otros dos reclusos políticos al Combinado del Este, donde, según relata, fueron recibidos por un oficial que les exigió disciplina bajo advertencias de represalias.
Durante la requisa inicial, afirma que le fueron retiradas pertenencias personales, incluyendo materiales de trabajo artístico y objetos de uso cotidiano, sin que posteriormente se le informara su paradero. Posteriormente, fue notificado de que el traslado respondía a una supuesta conspiración para organizar un motín en el centro penitenciario anterior, donde se habrían hallado armas y combustible.
El opositor describe además condiciones de detención especialmente duras. Señala que inició una huelga de hambre como forma de protesta, lo que, unido a su condición de diabético, agravó su estado de salud. Según su relato, llegó a sufrir una caída en el baño debido a una bajada de azúcar que requirió atención médica y suturas.
Curuneaux, condenado a un total de 11 años de privación de libertad por delitos como atentado, desacato y agresión, sostiene que durante su reclusión ha denunciado reiteradamente malos tratos, corrupción y violaciones de derechos humanos dentro del sistema penitenciario cubano. Afirma además haber salido del centro 15-80 en estado de desnutrición severa.
Su caso se suma a las denuncias de otros presos políticos que describen un contexto carcelario marcado por restricciones de comunicación, falta de recursos básicos y condiciones de vida deterioradas, especialmente para reclusos vinculados a la disidencia.
Fuentes: Cubanet