Régimen cubano reconoce aumento de hepatitis y diarreas infantiles en medio de la crisis del agua
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 9 de octubre de 2026
Las autoridades sanitarias cubanas reconocieron un incremento de casos de hepatitis y de infecciones virales que provocan diarreas entre los niños, en un contexto marcado por la escasez de agua potable, los prolongados apagones y las dificultades para conservar los alimentos en condiciones seguras.
La advertencia fue realizada por Vivian Mena Miranda, vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Pediatría, durante una intervención en la televisión oficialista. La especialista señaló la circulación de hepatitis, norovirus y rotavirus, enfermedades que pueden propagarse por el consumo de agua o alimentos contaminados.
«Si usted no tiene agua segura no puede prevenir las enfermedades», reconoció la pediatra, según informó Infobae. Su declaración pone de manifiesto las dificultades que enfrentan numerosas familias para cumplir recomendaciones sanitarias básicas en medio del deterioro de los servicios esenciales.
Mena Miranda aconsejó hervir el agua, lavarse las manos con frecuencia, cocinar adecuadamente y conservar los alimentos en condiciones apropiadas. Sin embargo, esas medidas resultan difíciles de aplicar de manera constante en hogares afectados por cortes eléctricos, interrupciones del suministro de agua y escasez de combustible para cocinar.
La falta de electricidad también compromete la refrigeración de productos perecederos, lo que aumenta las dificultades para mantener los alimentos en condiciones seguras. A ello se suman las averías en las redes hidráulicas y la dependencia de las estaciones de bombeo del suministro eléctrico.
El problema va más allá de las recomendaciones médicas. A comienzos de octubre, las autoridades informaron que alrededor de 2,7 millones de personas tenían afectado total o parcialmente el servicio de agua potable, una cifra que refleja la magnitud de las dificultades de abastecimiento en el país.
La Habana, Artemisa, Matanzas, Santiago de Cuba y Holguín figuraban entre los territorios más afectados. La combinación de fallas eléctricas, equipos de bombeo deteriorados y redes hidráulicas en mal estado dificulta que la población disponga de agua de manera regular.
En esas condiciones, las familias deben almacenar el líquido durante períodos prolongados y buscar alternativas para tratarlo antes de consumirlo. Sin acceso estable al agua y la electricidad, mantener una higiene adecuada y evitar la contaminación de los alimentos se convierte en un desafío cotidiano.
Las enfermedades diarreicas pueden provocar deshidratación, especialmente en bebés y niños pequeños. Por ello, los especialistas recomiendan prestar atención a síntomas como vómitos persistentes, decaimiento, sequedad de boca y disminución de la orina, y buscar atención médica cuando aparezcan signos de alarma.
La pediatra también destacó la importancia de la lactancia materna durante los primeros meses de vida y del lavado de manos después de cambiar pañales y antes de manipular alimentos.