Rusia lanza una amenaza de guerra a Europa en medio de una escalada de tensión
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 9 de febrero de 2026
Rusia volvió a elevar la tensión con Europa al advertir que responderá con “todos los medios disponibles” si los países europeos concretan lo que el Kremlin considera amenazas militares contra la Federación Rusa. La advertencia fue formulada por el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, en declaraciones a la televisión estatal rusa, en las que apeló directamente a la doctrina militar del país y al respaldo del presidente Vladímir Putin.
Lavrov afirmó que, en caso de un ataque europeo, la reacción de Moscú no se limitaría al modelo aplicado en Ucrania desde 2022. “Si Europa cumple sus amenazas y se prepara para la guerra contra Rusia, la respuesta no será una ‘operación militar especial’, sino una acción militar a gran escala, con todos los medios que contempla nuestra doctrina”, sostuvo. En el lenguaje del Kremlin, esa expresión alude de forma implícita a la posibilidad del uso de armamento nuclear.
Las declaraciones llegan en un contexto de creciente confrontación verbal entre Moscú y Occidente. En los últimos meses, varios líderes europeos han advertido sobre el riesgo de una futura agresión rusa contra territorio de la OTAN. El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, señaló recientemente que Rusia podría estar en condiciones de utilizar la fuerza contra el bloque en un plazo de cinco años. En la misma línea, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, aseguró que Europa “ya ha vivido su último verano de paz” y situó un posible escenario de ataque ruso entre 2028 y 2029.
Lavrov rechazó estas afirmaciones y aseguró que Rusia no tiene “ninguna intención” de atacar a Europa ni “necesidad alguna” de hacerlo. Sin embargo, estas declaraciones contrastan con la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en febrero de 2022, precedida por años de apoyo ruso a los grupos separatistas en el este del país. Desde entonces, Moscú ha ocupado y anexado ilegalmente territorios ucranianos y ha llevado a cabo ataques sistemáticos contra infraestructuras críticas, hechos ampliamente documentados por organismos internacionales.
Analistas consideran que el endurecimiento del discurso ruso forma parte de una estrategia de presión psicológica destinada a generar temor, fomentar divisiones internas en la OTAN y debilitar la cohesión política europea, al tiempo que intenta desviar la atención del estancamiento militar y del impacto económico de las sanciones.
Mientras tanto, la Unión Europea avanza en un nuevo paquete de medidas restrictivas contra Moscú. Bruselas prepara el vigésimo paquete de sanciones desde el inicio de la guerra, con el objetivo de aprobarlo coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión de Ucrania, el próximo 24 de febrero. Las nuevas medidas se centran en los sectores energético, financiero y comercial, e incluyen un mayor cerco al sistema bancario ruso y a la llamada “flota fantasma” utilizada para evadir restricciones al transporte de petróleo.
Según datos de la Comisión Europea, los ingresos fiscales de Rusia por petróleo y gas cayeron un 24 % en 2025, alcanzando su nivel más bajo desde 2020. Bruselas sostiene que este deterioro confirma la efectividad de la presión económica y reafirma su intención de mantenerla hasta que Moscú se avenga a entablar negociaciones serias con Ucrania.