Rusia prorroga la prohibición para exportar combustible y Cuba pierde una posible fuente de suministro
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 1 de agosto de 2026
La decisión de Rusia de extender las restricciones a sus exportaciones de combustibles representa un nuevo golpe para Cuba, que enfrenta una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas y ha dependido de sus aliados para intentar mantener el suministro de petróleo y derivados.
El gobierno ruso anunció que mantendrá hasta finales de 2026 la prohibición de exportar gasolina, una medida adoptada para proteger el mercado interno después de que los ataques ucranianos contra refinerías provocaran interrupciones en la producción y un déficit de combustibles en varias regiones del país.
El viceprimer ministro ruso, Alexandr Novak, confirmó que la restricción se aplicará tanto a productores como a empresas que no fabrican combustible. En el caso del diésel, las autoridades han indicado que las limitaciones podrían levantarse gradualmente a medida que mejore el abastecimiento interno.
La decisión reduce las posibilidades de que Moscú pueda destinar combustible adicional a países aliados que dependen de sus suministros, entre ellos Cuba. La isla atraviesa una grave escasez de petróleo y diésel que ha contribuido al deterioro del sistema eléctrico nacional y al incremento de los apagones.
Aunque Rusia ha enviado combustible a Cuba en diferentes momentos y ha mantenido una estrecha relación política con el gobierno de Miguel Díaz-Canel, las nuevas restricciones evidencian que Moscú deberá priorizar sus propias necesidades energéticas.
La situación es especialmente complicada para Cuba, cuya producción nacional de petróleo resulta insuficiente para cubrir la demanda y que necesita importaciones para garantizar el funcionamiento de sus centrales eléctricas, el transporte y otras actividades esenciales.
Las autoridades rusas reconocieron que algunas zonas del país todavía enfrentan problemas de suministro, particularmente en regiones de Siberia. El gobierno ha adoptado medidas adicionales para asegurar el abastecimiento de sectores prioritarios, como la agricultura y las instituciones públicas.
Las restricciones rusas también tendrán repercusiones en el mercado internacional. La menor disponibilidad de combustibles procedentes de Rusia podría mantener ajustada la oferta mundial de diésel y otros productos refinados durante los próximos meses, aumentando la presión sobre los países que dependen de las importaciones.
Para Cuba, el panorama añade incertidumbre a una crisis energética que ya se ha traducido en prolongados apagones y dificultades para garantizar el suministro eléctrico. La posibilidad de recibir combustible ruso en mayores cantidades queda ahora limitada por las necesidades internas de Moscú y por las restricciones a sus exportaciones.
En un contexto de creciente escasez de combustible, La Habana tendrá que buscar otras fuentes de suministro para sostener su sistema energético. La decisión de Rusia supone así un nuevo revés para las expectativas cubanas de contar con un mayor respaldo energético de su principal aliado europeo.
Fuente: DW