Se multiplican reacciones en Minniapolis ante muerte de mujer por ICE
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 9 de enero de 2026
En Minneapolis, Minnesota cientos de personas salieron a las calles por segundo día consecutivo para protestar ante la trágica muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que fue baleada por un agente de ICE durante un operativo migratorio. Aunque Renee no era migrante, su caso ha encendido la alarma sobre la violencia sistemática que la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ejerce contra las comunidades más vulnerables. El agente que disparó fue identificado como Jonathan Ross, y los detalles de lo ocurrido han generado indignación y un sentimiento generalizado de que ICE actúa con total impunidad.

Las protestas frente al edificio federal se convirtieron en un escenario de reclamos por justicia, con gritos que resonaban entre las calles: “¡ICE fuera!” y “No más muertes”. La tragedia de Renee se suma a un historial de operativos migratorios en los que la fuerza letal ha sido utilizada en al menos nueve tiroteos documentados desde 2025, provocando la muerte de dos personas y heridas graves a otras. Este patrón de violencia ha demostrado que las acciones de ICE no solo afectan a migrantes, sino que también ponen en riesgo la vida de quienes se cruzan en sus operativos.
Diversos testimonios recogidos durante las manifestaciones muestran la frustración y el miedo que genera ICE entre las comunidades hispanas y migrantes. Abuelos y padres han denunciado malos tratos, detenciones arbitrarias y abuso físico, lo que refleja un panorama de represión constante. En Minneapolis, la muerte de Renee ha sido calificada por muchos como un asesinato y ha movilizado a activistas en otras ciudades como Nueva York, donde se realizaron protestas paralelas para exigir responsabilidad y cambios en las políticas de la agencia.

Este caso evidencia que la violencia institucional no conoce fronteras. ICE continúa operando con un poder que, según críticos, excede cualquier control democrático, dejando un saldo de dolor y miedo que trasciende nacionalidades. Aunque Renee no estaba relacionada con el proceso migratorio de manera directa, su muerte sirve de recordatorio de que cualquier persona puede ser víctima de la brutalidad de una agencia que ha generado repetidas denuncias por abuso y negligencia. La comunidad exige ahora respuestas claras, rendición de cuentas y un debate serio sobre el rol de ICE en la sociedad estadounidense, cuya existencia sigue provocando indignación internacional y un clima de desconfianza y terror entre quienes más deberían ser protegidos.
Fuente: Noticiero Univisión