'Tenemos la peor liga de béisbol del Caribe' Renier González (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 11 de febrero de 2026
Renier González es uno de los grandes narradores que aún permanecen en Cuba; una voz crítica, apasionada y sin miedo, conocido por no callar ante los problemas que asfixian la Serie Nacional de Béisbol. Su reciente declaración en el programa "Bola Viva" al reconocer que “somos la peor liga del mundo” no es un grito exagerado, sino un reflejo de la cruda realidad que vive el béisbol en la Isla.
En un deporte que fue orgullo nacional, hoy se enfrenta a una descomposición estructural, decisiones mal dirigidas y un abandono progresivo de la infraestructura, mientras los estadios vacíos y la falta de jóvenes talentos reflejan la pérdida de masividad y el deterioro del espectáculo.
La Serie Nacional, antes epicentro de pasión, se ha convertido en un reflejo de improvisación. Reinier, con su estilo directo y sin censura, señala que la baja calidad de los juegos, la ausencia de planificación a largo plazo y la falta de condiciones dignas para entrenar y competir han hecho que la liga pierda competitividad y credibilidad.
Los equipos carecen de recursos, los jugadores jóvenes ven pocas oportunidades y los talentos que podrían brillar son rápidamente empujados a buscar oportunidades en el extranjero. El resultado es un béisbol que sobrevive más por tradición que por calidad deportiva, un escenario que el narrador no teme denunciar.
Además, la pésima administración del deporte en Cuba ha provocado decisiones controvertidas que afectan directamente la calidad del espectáculo. Desde cambios arbitrarios en los formatos de competición, hasta la insuficiente formación de entrenadores y árbitros; todo ha contribuido a un sistema que prioriza la burocracia sobre el desarrollo real de los atletas y del béisbol como fenómeno cultural. La infraestructura, que alguna vez fue orgullo nacional, hoy muestra estadios deteriorados, falta de iluminación y escaso acceso a implementos modernos, lo que evidencia la desatención de quienes dirigen el deporte.
Renier, reconocido y controvertido por sus análisis sin filtro, insiste en que estas palabras no buscan criticar por criticar, sino despertar conciencia. Su franqueza recuerda que el béisbol cubano necesita renovar su enfoque, invertir en infraestructura, recuperar la pasión de la masa y formar nuevos talentos para no convertirse en un recuerdo nostálgico de gloria pasada.
Sin reformas profundas, la Serie Nacional seguirá cayendo, y la voz de narradores valientes como Renier será la única que recuerde cómo fue alguna vez el orgullo de toda Cuba.