Testimonio de la viuda de un militar cubano muerto en Caracas refuerza la narrativa oficial sobre la misión en Venezuela
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 16 de enero de 2026
Las declaraciones de la esposa de Luis Manuel Jardines Castro, uno de los militares cubanos fallecidos en Caracas el pasado 3 de enero, han sido amplificadas por la prensa estatal como parte del relato oficial construido en torno a la muerte de los 32 efectivos cubanos enviados a Venezuela. El testimonio fue difundido en medios oficiales en el marco de los homenajes organizados por el Estado tras la repatriación de los restos.
Ante las cámaras, la viuda afirmó que su esposo “no murió en el mejor de los momentos”, pero que lo hizo “con orgullo y valentía”, defendiendo su participación en la misión como un acto de lealtad a la Revolución. También aseguró que, de haber podido decidir nuevamente, habría aceptado la misión otra vez, al considerar que respondía a sus ideales personales.
Jardines Castro era soldado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y se desempeñaba como chofer. El próximo 30 de enero habría cumplido 60 años. Según relató su esposa, llevaba aproximadamente un año cumpliendo misión en Venezuela, donde, afirmó, se sentía satisfecho y motivado por el trabajo que realizaba. Insistió en que su traslado fue voluntario y que nunca expresó inconformidad con la misión asignada.
La cobertura oficial ha destacado reiteradamente que los familiares se sienten orgullosos de los fallecidos y que el pueblo ha acudido de forma voluntaria a rendir homenaje. Este énfasis se produce en un contexto de profunda crisis económica y social en Cuba, marcada por apagones, escasez, inflación y descontento ciudadano, lo que ha llevado al gobierno a priorizar mensajes de unidad y respaldo.
Sin embargo, más allá del tono emotivo del testimonio, persiste un elemento poco abordado por el discurso oficial: los militares cubanos fallecieron mientras cumplían funciones de seguridad para el gobierno de Nicolás Maduro, no en defensa directa del territorio cubano ni en una misión humanitaria.
Esta realidad fue reforzada por la aparición en la televisión estatal del coronel herido Pedro Yadín Domínguez, quien confirmó que se encontraba en Caracas cumpliendo tareas de apoyo a la seguridad presidencial cuando ocurrió el ataque estadounidense. Su testimonio confirmó que la presencia cubana en Venezuela era operativa y directa, y que el costo humano de esa alianza se tradujo en muertos, heridos y familias afectadas.