Catarsis pública o grieta interna en la Televisión Cubana: periodista Orlando Cruz se queja en redes de Tele Rebelde
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 21 de febrero de 2026
En el ecosistema mediático cubano pocas cosas sorprenden, pero cuando una crítica surge desde dentro del propio sistema, el ruido se amplifica. La reciente publicación del periodista tunero Orlando Cruz, cuestionando el trato recibido por Tele Rebelde, no es simplemente una queja profesional: es una catarsis pública que desnuda tensiones acumuladas entre la periferia y el centro.
Estas fueron sus palabras:
“Una vez más el canal de los deportes en Cuba irrespeta el trabajo que hacemos los corresponsales de provincias, solo nos utilizan cuando necesitan.
Llevo dos días enviando al noticiero nacional deportivo, una serie de entrevistas con protagonista del deporte tunero en este 65 aniversario de creado el INDER y para ellos, es insignificante la valía de nuestros profes.
Yo soy fiel defensor del deporte en Las Tunas y si no se quiere reconocer el trabajo en Las Tunas, mi misión es seguir divulgando el deporte revolucionario en el balcón del oriente cubano.”
El mensaje no es menor. Cruz no es un periodista ajeno al canal nacional. Ha sido convocado en múltiples ocasiones para coberturas de la Serie Nacional de Béisbol, ha narrado desde distintas plazas del país y ha representado la voz oriental dentro del principal canal deportivo cubano. Por eso, su reclamo no suena a exclusión histórica, sino a ruptura reciente.
El punto neurálgico del conflicto es simbólico y discursivo. El periodista apela al concepto de “deporte revolucionario” como legitimación moral de su trabajo desde Las Tunas. Sin embargo, el medio al que cuestiona —Tele Rebelde— es una institución nacida precisamente bajo esa narrativa. La contradicción aflora: se invoca la identidad revolucionaria para exigir reconocimiento a una estructura que también se define revolucionaria.
¿Es un cierre de puertas deliberado? ¿Una decisión editorial puntual? ¿O una manifestación más del centralismo mediático donde la capital decide qué provincia tiene visibilidad?
La crítica de Cruz abre una herida más profunda: la sensación de que los corresponsales provinciales son imprescindibles en la cobertura urgente, pero prescindibles en la agenda estratégica. Cuando el reconocimiento depende de decisiones centralizadas, el mérito puede quedar subordinado a prioridades políticas o mediáticas.
Esta crisis no parece ideológica, sino estructural. No hay ruptura con el discurso oficial, sino una demanda de coherencia dentro de él. Y ese matiz la hace más compleja: no es oposición, es reclamo interno.
En definitiva, más que un conflicto personal entre un periodista y un canal, lo que se evidencia es una tensión latente en el sistema mediático deportivo cubano. Y cuando esas tensiones se hacen públicas, ya no son simples desacuerdos: se convierten en síntoma.